martes, 3 de febrero de 2015

Beshalaj

Adidas, Nike y Pepsi. Tres grandes multinacionales que a primera vista no se relacionan en nada con la parashá de esta semana. Pero es sólo a primera vista. Si ahondamos en el texto vamos a encontrar que sus slogans comerciales pudieron inspirarse en la acción de Najshón.

“Impossible is nothing”, “Just do it”, “Animarse a más”.

Dios le indica a Moshé que levante su vara y extienda la mano sobre el mar que se partirá el mar, y los israelitas podrán cruzar al otro lado sobre tierra seca.

El Pueblo estaba dubitativo. Había algunos que preferían morir en la esclavitud de Mitzraim que caminar hacia la liberta de la Tierra Prometida.

Najshón se “animó a más”. Aún cuando las aguas no habían empezado a descender emprendió su camino. Sumerge su pies y nada. Sigue caminando y el agua le tapa las rodillas; nada. Su andar era pausado pero firme. “Sólo hazlo” se decía.

Cuando apenas quedaban sus fosas nasales al descubierto para respirar las aguas se abrieron.

“Nada es imposible” pensó y el pueblo de Israel pudo cruzar a través del Yam Suf hacia la tan preciada libertad.

Esto nos enseña que cuando sentimos la Shejiná (Presencia Divina), cualquier cosa que nos propongamos, dentro de los límites lógicos, puede ser lograda.

El Dr. Christian Barnard escribió que la batalla de la vida no la gana el hombre más fuerte ni el más ligero, sino el que cree poder hacerlo.

Si nos animamos podemos cruzar nuestro Yam Suf hacia la libertad.

Shabat Shalom


Lucas Fisbein

Bo

Cuando leemos Bereshit aprendemos que Dios separó la luz de la oscuridad. Con la novena plaga le quita a Mitzraim la posibilidad de ver la luz. El mundo ya no era como Él lo había creado.

No era un mundo donde el Pueblo de Israel era libre. Era un pueblo oprimido. Faltaba re crear el mundo para que nuestro pueblo se iluminase.

Paró aún mantenía endurecido su corazón.

Por eso la décima plaga es la demostración del Poder Creador de Dios. Él nos da la vida, Él nos la puede quitar.

Matar a los primogénitos significaba condicionar el futuro.

Sólo recién ahí se nos entregó la primera Mitzvá “Este mes será el mes cabeza para ustedes. Será el primer mes del año.

Nosotros celebramos Rosh Hashaná en el séptimo mes. ¿No hubiera sido mejor que el primer mes sea el del comienzo del nuevo año?

La creación del mundo fue anterior a la del hombre pero sólo cuando empezamos a ser libres y transitar el camino de la Torá es cuando comenzamos a contar los meses.

Cada año recordamos la salida de Mitzraim comiendo alimentos que no contengan jametz. Lo hacemos como un recordatorio de lo rápido que tuvimos que dejar la esclavitud pero también como un impedimiento para que leuden nuestras ganas de volver a la esclavitud.
Iniciamos el camino de la libertad hacia la Tierra Prometida.

A pesar de todos los inconvenientes llegamos a destino.

Así como Dios nos acompañó en esta travesía, es como nos acompaña todos los días.

Sólo debemos sentir su presencia.

Shabat Shalom


Lucas Fisbein