martes, 27 de mayo de 2025

Bamidbar 5785

Se nos dice que Nadav y Avihú murieron delante de D´s cuando ofrecieron un fuego no autorizado a D´s (Bamidbar 3:4).

Esto representa una falta de obediencia al protocolo sagrado del servicio en el Tabernáculo. Su acto, aunque posiblemente bien intencionado, fue improvisado y no autorizado

Adentrándonos en el estudio de este acto, encontramos muchísimas explicaciones.

Según el Midrash y el Talmud (Eruvín 63a), hay opiniones que dicen que entraron borrachos, lo cual está prohibido para los sacerdotes durante el servicio sagrado. Esto se basa en el hecho de que inmediatamente después de su muerte, la Torá prohíbe a los sacerdotes consumir vino antes del servicio (Vaikrá 10:9).

Otra opinión es que actuaron de manera arrogante, sin consultar a Moshé o a su padre Aarón, lo que fue interpretado como una falta de respeto a la autoridad espiritual (Midrash y comentarios de Rashi).

Según otro Midrash, Nadav y Avihú pensaban que ninguna mujer era lo suficientemente digna para ellos, y por eso no se casaron. Algunos ven en esto una señal de orgullo o de falta de cumplimiento del mandamiento de procrear (Talmud, Sanedrín 52a).

Algunos comentaristas como el Rambán (Najmánides) y el Zohar dicen que su muerte fue el resultado de un deseo espiritual desbordado. Querían unirse a Dios en un nivel tan profundo que cruzaron los límites de lo que el ser humano puede soportar en vida. En esta visión, su muerte fue casi un tipo de "éxtasis espiritual".

Hay, inclusive, textos midráshicos que sugieren que querían tomar el liderazgo tras Moisés y Aarón, incluso en vida de estos. Esto se vio como una ambición indebida.

Nuestra tradición no da una única razón definitiva, sino que ofrece múltiples perspectivas complementarias. En conjunto, representan la idea de que incluso los más grandes pueden errar cuando se apartan de los límites impuestos por D´s, aun con las mejores intenciones. También se destaca el delicado equilibrio entre el entusiasmo espiritual y la obediencia a la ley divina.

Quiera D´s que este Shabat seamos equilibrados con nuestras emociones para no quemarnos con el fuego de nuestra ansiedad.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein 

miércoles, 21 de mayo de 2025

Behar-Bejukotai 5785

¿Somos realmente libres? ¿Cuál fue el precio de ser liberados de Egipto? ¿Dejamos de ser esclavos de un faraón (pseudo dios) para ser esclavos de D´s? “Esto es porque Yo saqué de Egipto [a los israelitas], y ellos son esclavos Míos” (Vaikrá 25:42).

Es decir, ¿D´s lo único que hizo al sacarnos de Egipto fue un trueque de amos? A simple lectura así pareciera, pero hay que entender que ni siquiera nacemos libres. Somos creados a partir de la voluntad divina de permitirnos nacer. Desde nuestra concepción somos manipulados por las decisiones del Creador.

¿Podemos liberarnos de D´s? Imposible. La Shejiná está presente, aunque no la palpemos. Y como D´s no puede ocuparse de todo a la vez nos indica mitzvot para cumplir. Nos ordena, por ejemplo, no hacer dioses falsos (Vaikrá 26:1), cumplir los Shabatot (Vaikrá 26:2), y las buenas acciones que nos sucederán si cumplimos todas las mitzvot.

¿Qué pasa entonces si no las cumplimos? Nos habla de unas acciones trágicas para nosotros. Es una manera de recordamos que somos esclavos y no somos libres de realizar ciertas acciones.

Seguramente ninguna de ellas nos ocurra, pero nos deja la conciencia con remordimiento si no las cumplimos.

Esto es similar a lo que recitamos posteriormente al Shemá Israel. Si cumplimos las mitzvot nos va a ir bien, pero si no lo hacemos nos caerán unas maldiciones.

Pensemos como queremos vivir nuestras vidas. Aceptando que D´s es nuestro amo o que no existe. La diferencia es infinita.

D´s elige cuando nosotros vivimos y morimos. Lo que deja a nuestro libre albedrío es la forma en que queremos vivir nuestra existencia. La elección es simple: cumpliendo o no cumpliendo las mitzvot.

Quiera D´s que este Shabat empecemos a vivir y dejar vivir. La vida es una sola y D´s no nos va a crear de nuevo.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein 

miércoles, 14 de mayo de 2025

Emor 5785

El judaísmo cambió paradigmas de su época buscando la igualdad ante la ley para todas las personas. “Habrá una ley para ustedes, tanto para el prosélito como para el nativo, puesto que Yo soy Dios, Señor de [todos] ustedes” (Vaikrá 24:22).

Quien quiera habitar entre nosotros deberá atenerse al cumplimiento de nuestras mitzvot. Por ejemplo, cuantas veces vemos en nuestras sinagogas entrar a algún gentil sin la kipá en su cabeza. ¿El ser gentil lo exime de esa obligación? Absolutamente no. Muchas veces lo hacen por desconocimiento o ignorancia de las leyes respectivas a nuestros servicios religiosos. Puede pasar y no es una falta grave como cuando un iehudí entra a la sinagoga, se sienta como si nada y tal vez recuerda que tiene su kipá en el bolsillo.

Hay un principio del derecho que se encuentra en la mayoría de los Códigos Civiles y Comerciales de los países que nos dice “que la ley se presume conocida por todos”.

Si sos parte de Nuestro Pueblo y entrás a la sinagoga sin kipá, olvidás apagar tu celular durante la Tefilá o no mantenés silencio durante la Amidá, tal vez la presunción mencionada anteriormente sea incorrecta.

De ser así investigá, estudiá e interiorízate de los pormenores de nuestras mitzvot. Hay ciertos movimientos que hacemos porque presumimos que los sabemos y aun así nos preguntan el por qué y desconocemos la respuesta.

D´s nos dice “Cuídense en lo referente a Mis mandamientos y cúmplanlos” (Vaikrá 22:31).

La mejor forma de cumplirlos es conociéndolos y no suponer que los conocemos. Podemos estar de acuerdo o no con las mitzvot, pero lo que no podemos dejar de hacer es conocerlos.

Esta semana se nos recuerdan los jaguim (festividades): Shabat, Pesaj, La Cuenta del Omer (este “jag” seguro que muchos no lo conocen, aunque presumimos que sí), Shavuot, Rosh HaShaná, Iom Kipur y Sucot.

La ley es igual para todos. Seamos nativos o extranjeros debemos cumplirla de la misma manera.

Así que la próxima vez que veamos a alguien infringiendo las leyes en nuestras kehilot acerquémonos con delicadeza y hagámoselo saber.

Leímos hace poco que debemos ser santos porque D´s es santo. Él conoce las mitzvot. ¿y nosotros? ¿qué onda?

Quiera D´s que a partir de este Shabat estemos más atento a las mitzvot y enseñémoslas a quien no las conoce. La ignorancia es otra forma de antisemitismo.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

martes, 6 de mayo de 2025

Ajaréi Mot-Kedoshím 5785

Cuando me preguntan por qué a pesar de la moda no me hago ningún tatuaje mi respuesta en tono bromista es decir que nunca le pondría una calcomanía a una Ferrari. La respuesta más seria sería decir que los tatuajes están prohibidos en la Torá (Vaikrá 19:28).

¿Por qué están prohibidos? En primer lugar, si recordamos lo leído la semana anterior tener la piel cubierta impedía ver si la persona tenía tzaraat. Y, en segundo lugar, porque los tatuajes eran una práctica común entre los sacerdotes egipcios como parte de sus prácticas religiosas con lo cual tenerlos implica directamente idolatría como está prohibido expresamente (Vaikrá 19:4).

Ahora la pregunta que surge de lo anterior, ¿tatuarse es practicar idolatría? En la actualidad sabemos que no, pero en el momento que fue entregada la Torá, el recuerdo de Egipto estaba muy presente en el pueblo.

Debemos situarnos en tiempo y espacio para entender las mitzvot de esta parashá. Se condena la homosexualidad como si fuera el peor de los crímenes (Vaikrá 20:13). ¿A qué se debe tal razonamiento? Al miedo de la no procreación, a que no se cumpla la promesa de D´s a Abraham de multiplicar al pueblo como estrellas en el cielo.

Muchas mitzvot son consecuencia del temor divino por el libre albedrío. “No hagas tal cosa por…”. No porque estén mal desde el punto de vista racional, sino que nos impone una pena moral para lograr que nuestro raciocinio lo vea incorrecto.

Por eso se repite varias veces “Deben santificarse y ser santos, puesto que Yo soy Dios su Señor” (Vaikrá 20:7). ¿Qué significa ser santo? Para el cristianismo es aquella persona que ha sido canonizada. En cambio, para el judaísmo, se manifiesta en el esfuerzo por vivir de acuerdo con la Torá.

En otras palabras, somos santos si cumplimos al pie de la letra la palabra divina, aunque se contradiga. No puedes amar a tu prójimo si este prójimo realiza prácticas homosexuales porque tendrías que lapidarlo.

En conclusión, entendamos la santidad como una manera de ser mejores personas cada día.

Quiera D´s que a partir de este Shabat podamos ser un poco más santos sin tatuajes en nuestras almas.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein