miércoles, 29 de enero de 2025

Bo 5785

La memoria colectiva es una construcción social que busca dar sentido al presente a partir del pasado. Si uno no recuerda de donde viene es difícil que pueda comprender hacia donde va.

Tras 430 años de esclavitud el pueblo judío es liberado de la tiranía egipcia. ¿Por qué se llegó a esto? ¿Cómo D´s permitió que sucediera?

Paró fue el primer antisionista que existió. Le prohibió al pueblo judío el éxodo a su hogar negando la conexión histórica que había con la tierra de Israel. Les negó a los israelitas la posibilidad de existencia de un estado dentro del territorio designado por D´s para tal fin.

Tengamos memoria al criticar a D´s por la última plaga y no medir con la misma vara cuando se mandó a matar a los recién nacidos del pueblo hebreo. Si la ONU hubiera existido en aquella época su condena hubiera sido contra D´s y el alegato sobre los bebés judíos asesinados hubiera terminado con “teniendo en cuenta el contexto”.

El pueblo fue esclavo porque no hubo nadie que tomara el rol de líder para provocar el éxodo. Cuando Moshé mata al egipcio, D´s encuentra al caudillo que necesitaba para llevar a cabo la rebelión.

¿Fue literal la muerte de todos los primogénitos egipcios? Si nos basamos en el texto la respuesta es afirmativa. Si intentamos adentrarnos un poco más en la historia podemos definirla como una intensificación de la ira de D´s. Personalmente prefiero esta segunda definición ya que los primogénitos no deberían expiar las culpas de sus padres.

León Gieco canta “todo está cargado en la memoria”. Si olvidamos perdemos nuestras raíces. Por eso D´s nos ordena “Por consiguiente, esta ley debe cumplirse en su tiempo designado de año a año.” (Bo 13:10). Estamos obligados a cumplir un ritual año tras año para no perder la memoria.

A pesar de este éxodo seguimos siendo esclavos de otros tiranos. Los medios de comunicación nos esclavizan con noticias antisionistas de los cuales no hay hasbará que le haga frente. Somos esclavos frente a un mundo que muestra como débiles a terroristas que secuestran, asesinan y violan.

¿Cómo hacer frente a esto? Todos llevamos un Moshé en nuestro interior. Somos responsables de liderar el éxodo que nos saque de la esclavitud de las mentiras de un mundo en donde los Paró se multiplican.

La época de las plagas terminó con la salida de Egipto, pero eso no quiere decir que D´s no haga milagros para liberarnos todos los días.

Quiera D´s que en este Shabat empecemos a recordar de donde venimos, quienes somos y hacia donde vamos, porque la memoria es la mejor arma contra la desinformación que intenta esclavizarnos.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein 

miércoles, 22 de enero de 2025

Vaerá 5775

En algún momento de nuestras vidas solemos creernos omnipotentes y capaces de hacer todo. Es en parte la necesidad de imitar a D´s y en parte la negación inconsciente, o no, de que nuestra existencia tiene una duración limitada.

Pasamos tiempo investigando como curar enfermedades, viajar al espacio, aumentar nuestro confort, etc, en detrimento de agradecer al Creador por darnos el sustento necesario para vivir un día más.

Esta semana leemos como ciertos milagros de D´s son imitados por los eruditos y magos de Egipto, hasta un momento en que ya no pudieron. “Es el dedo de D´s” (Vaerá 8:15).

Podemos hacer actos similares a los de D´s pero nunca serán iguales. ¿Cuántos alquimistas han enloquecido intentando convertir la piedra en oro y buscando el secreto de la vida eterna?

Albert Einstein dijo “D´s no juega a los dados” mostrando que cada acto que hacemos no está librado al azar sino a la voluntad divina. Podemos hacer hasta donde Él nos deja. Más allá de eso encontraremos un freno.

Paró no es obstinado per sé sino porque es la voluntad de D´s que así lo sea. ¿Con qué fin? Para Egipto, el faraón era como un dios. La forma en que D´s se divierte ablandando y endureciendo a Paró no hace más que dejar en ridículo su status quo. Si hay plagas que no pueden ser detenidas el faraón no era un dios.

Sabiendo en su ser que no lo era, dice una famosa frase replicada por el Papa Francisco, “Oren por mí” (Vaerá 8:24). Si el pueblo hebreo hubiera rezado a D´s y también orado por Paró, lo hubieran colocado en la misma jerarquía que al Kadosh Baruj Hu. No fue una frase lanzada al azar sino con la intención de redimirse frente al pueblo egipcio de su imposibilidad de imitar a D´s.

La obstinación, el endurecimiento del corazón y su negativa, frente a la aparición de plagas más dañinas, no hizo sino que parte del pueblo egipcio empezara a creer en el dios de los israelitas. “Algunos de los súbditos del faraón temieron la palabra de D´s” (Vaerá 9:20).

Cuando un líder, inclusive un déspota y/o tirano, tiene a parte de su pueblo descreyendo de sus palabras, comienza un período de inestabilidad e ingobernabilidad que seguramente terminará con su destrucción.

No es casualidad (¿el dedo de D´s tal vez?) que luego de las plagas el poderío egipcio haya desaparecido.

Quiera D´s que este Shabat tengamos la humildad para comprender sus pedidos inclusive cuando estamos obstinados en hacer todo lo contrario. De esta forma no vamos a ver solo su dedo sino toda su mano que nos acaricia por no imitarlo más allá de nuestras limitaciones.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein 

jueves, 16 de enero de 2025

Shemot 5785

Marcelo Birmajer dijo que hay muchas formas ser judío, y que ninguna para dejar de serlo. ¿Es correcta esta afirmación? ¿No hay acaso personas que naciendo dentro de un seno judío reniegan de sus orígenes e incluso luchan contra ellos?

Moshé, de quien no sabemos su nombre hebreo, nació judío pero se crió como egipcio. Solo después de ver la crueldad con la que su pueblo de sangre era tratado por los egipcios volvió a tener el sentimiento de pertenencia. ¿Dejó de ser judío alguna vez? Probablemente ni supiera que lo fuera hasta el momento en que asesinó a uno de los suyos (egipcios) por vengar la muerte de un supuesto esclavo (hebreo). Esta revelación es aún más importante que el posterior encuentro con D´s.

Frente a la opresión y tiranía de los egipcios, el ADN judío de Moshé volvió a aflorar. Un caso similar se vivió a nivel mundial luego del fatídico 7 de Octubre de 2023. Muchos judíos que habían olvidado sus raíces, consciente o inconscientemente, volvieron a sus raíces. Recordaron lo que eran. Nunca dejaron de ser judíos.

¿Y aquellos que incluso se manifestaron a favor de esa barbarie? ¿Qué son? Definitivamente sólo portan apellido, nunca fueron judíos de verdad.

Y el ser judío implica creer en un D´s que simplemente se presenta como “Seré el que seré” (Shemot 3:14)

Y efectivamente D´s es el que nosotros queramos que sea. No lo podemos ver, pero sabemos que está. Lo podemos representar con palabras, actos o emociones.

A Moshé D´s se le representó primero como una zarza ardiente, luego transformando una vara en serpiente, y por último generando lepra en sus manos. A cada uno de nosotros se nos representa de la manera que nosotros queramos que sea. Cuando le hablamos, a través de las tefilot, siempre nos responde, aunque a veces no entendamos el método en que lo hace. Nos habla a través de sus actos. Hay que ver si todos nuestros sentidos son como oídos para comprenderlo.

Quiera D´s que este Shabat aparezcan más formas de ser judío para aquellos que aún no encontraron su manera se serlo.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein

martes, 7 de enero de 2025

Vaieji 5785

¿Qué es una bendición? ¿Por qué lo hacemos? ¿Qué lo hace tan importante? Una bendición es un deseo de algo bueno hacia una o más personas. Lo hacemos porque al ser creados a imagen y semejanza de D´s somos dadores de bondad. Y es importante porque demuestra nuestra esperanza de un futuro mejor a quien se la otorgamos.

Yaakov, o Israel dependiendo el momento, bendice a todos sus hijos e inclusive a sus nietos Efraim y Menashé. ¿Qué es lo que los hace importantes para recibir la bendición? La respuesta más común es que fueron los primeros hermanos que nos muestra la Torá que no pelearon entre sí y que a pesar de estar en la diáspora mantuvieron sus costumbres. Otra respuesta podría ser que para una persona tener hijos es una bendición, pero llegar a conocer a sus nietos es una bendición aún mayor.

Somos conscientes que nuestra vida es finita, aspiramos a vivir hasta los 120 años, y en muchos casos es imposible ver como la descendencia continua.

Efraim y Menashé son la representación de lo que esperamos para nuestro futuro. Hermanos que no se peleen y que independientemente donde habiten, no pierdan sus costumbres y tradiciones.

Es muy fácil asimilarse por la vorágine que nos rodea. El mundo del marketing con sus personajes que nos generan necesidades que ni siquiera sabíamos que teníamos. Por eso nuestras festividades suelen acontecer cerca de festividades de otros credos. Januca cerca de Navidad, Purim de Carnaval, Pesaj de Pascuas, Shavuot de Pentecostés. Podemos discutir indefinidamente cuál fue la religión que tuvo primero la celebración, pero lo que tenemos que tener en claro es que debemos seguir nuestras costumbres y tradiciones sin ser contaminados con la liturgia, alimentación o cualquier otra acción contraria a nuestra historia.

Yaakov bendice porque todo padre desea lo mejor para sus hijos. Yaakov apuesta al futuro y a la vida de sus hijos. El judaísmo apuesta la vida, no a que sus hijos se inmolen para asesinar infieles.

Y uno no es infiel porque se interrelacione con personas de otros credos. La interacción enriquece en la medida que se respete a quien piense distinto. Uno es infiel cuando olvida de donde viene y hacia donde quiere ir.

Quiera D´s este Shabat hacernos como a Efraim y a Menashé.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein

jueves, 2 de enero de 2025

Vaigash 5785

Iosef proveyó todas las necesidades de su padre, sus hermanos y toda la familia de su padre, hasta el más joven (Génesis 47:12).

Lo que hizo Iosef es un acto de abuso de autoridad en beneficio propio constituyendo un acto de corrupción ya que Egipto se encontraba en las puertas de un período de hambruna generalizada. Privilegiar a la familia por sobre el pueblo no es ético.

¿Cómo hubiéramos actuado en lugar de Iosef? Si no somos hipócritas deberíamos afirmar que haríamos lo mismo. Es fácil hablar y hacernos los moralistas cuando de terceros se refiere, pero cuando miramos nuestro ombligo pensamos distinto.

¿Tener poder nos da la potestad de tomar lo mejor para nosotros en beneficio de nuestra familia y dejar al resto a la merced de la voluntad divina?

¿Cuándo un gobernante le otorga puestos jerárquicos en organismos gubernamentales a sus familiares, amigos y/o conocidos no ponemos el grito en el cielo mencionando la palabra corrupción?

Y no sólo con lo hecho con su familia queda desdibujada la imagen de Iosef. También saca provecho de la necesidad del pueblo egipcio al tomar todas sus posesiones a cambio de pan. Es el un clásico ejemplo del Estado abusador sobre la necesidad básica del pueblo.

Los regímenes autoritarios suelen imponer leyes que a priori calman las necesidades del pueblo, en este caso la hambruna, pero que a largo plazo tienden a quedarse con todo inclusive con una de las capacidades más importantes que nos dio D´s: el libre albedrío.

Tener supeditada una necesidad básica a la voluntad de un gobernante nos transforma en entes sin pensamiento que realizamos automáticamente y sin pensar las directrices recibidas.

Aunque nos duela porque representa la supuesta continuidad del judaísmo en Egipto, a las personas hay que describirlas por lo que son: Iosef era un tirano.

La necesidad de ensalzar el texto bíblico nos hace perder el eje de nuestra moral aceptando actos que en cualquier otro contexto hubiéramos juzgado como perversos.

Quiera D´s que este Shabat podamos dejar de lado nuestro egoísmo y ser equitativos en el reparto frente a las necesidades ajenas.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein