jueves, 25 de julio de 2019

Pinjas 5779


Pinjas, nieto de Aaron, hijo de Eleazar, cansado de ver como se idolatraba a Baal Peor, asesina al príncipe de la tribu de Shimón, Zimrí, y a la princesa Midianita Cazbí.

¿Tanto nos horrorizamos por lo que hizo Pinjas? ¿Está bien asesinar a otra persona por no creer en D´s?

En cierto sentido todos somos Pinjas. Nos rodeamos con gente que tiene nuestras mismas creencias, nuestras costumbres o alguna afinidad y nos apartamos o lanzamos una lanza imaginaria a quienes son distintos.

Asesinamos, en un sentido figurado, a quienes no son como nosotros.

La diferencia con Pinjas es que no tenemos a D´s para encaminarnos.

D´s por un lado lo castiga pero por el otro lado lo premia.

Lo castiga cuando Moshé designa a Yehoshua como su sucesor para dirigir la entrada del Pueblo de Israel a la Tierra Prometida. Recordemos que después del pecado con la roca (Parashat Jukat) Moshé fue castigado prohibiéndole su entrada.

Lo premia otorgándole el status de Cohen. A pesar de ser descendiente de Aaron no era Cohen porque cuando a Aaron y su progenie fueron designados Cohahim Pinjas ya había nacido y por consiguiente esa ley no era retroactiva a los ya nacidos.

¿Entonces por qué Pinjas no fue designado como sucesor de Moshe?

Porque si bien, luego de que D´s destruyera a quienes adoraban a Baal Peor, Pinjás detuvo Su ira de un modo en que no se correspondía con las enseñanzas de la Torá: ante todo preservar la vida.

Por eso fue designado como Cohen. Para preservar la vida espiritual. A través de sus obligaciones como Cohen podía mantener lejos cualquier intento de idolatría.

Es nuestro deber defender a D´s como lo hizo Pinjas pero debemos seguir los Mandamientos al pie de la letra. No existe el pequé un poquito. El ir en contra de la voluntad de D´s se mide siempre de igual manera. El matar por creer en lo mismo que nosotros no pertenece al judaísmo aunque sí lo hemos visto en otros credos.

Aún ante una amenaza extrema preservar la vida incluso de quienes nos atacan es un acto de valor mucho más grande que atravesarlos con nuestras lanzas sean reales o simbólicas.

Esperemos pronto que nuestras lanzas simbólicas  desaparezcan y podamos santificar al Eterno como el Cohen lo hacía en aquellos días.

Si estás leyendo esto es porque ya empezaste, compartilo con quienes todavía no para lograr un mundo mejor.

Shabbat Shalom


Lucas Fisbein

jueves, 11 de julio de 2019

Jukat 5779


Sin banalizar la imagen de Moshé, ¿vieron cuando esta semana los noticieros se alardeaban de la frase “Messi de Maradonizó”? En esta parashá vemos como Moshé se humanizó. Dejó de lado su parte espiritual de líder y encolerizó sentenciando su destino a no entrar a la Tierra de Israel.

Hay tres aspectos fundamentales en el golpe a la piedra que llevaron a D´s a tomar tan dura decisión con quien fuera el elegido para liderar al Pueblo de Israel desde el éxodo de Egipto hasta la Tierra Prometida.

En primer lugar, la orden fue “Toma la vara, y tú y Aarón reúnan a la comunidad. Hablen al peñasco en presencia de ellos, y despedirá su agua. De este modo darás agua del peñasco, y les permitirás beber a la comunidad y a su ganado”. (Bamidbar 20:8). En cambio, “Moshé levantó la mano, y golpeó el peñasco dos veces con su vara. Una enorme cantidad de agua salió a borbotones, y la comunidad y sus animales pudieron beber.” (Bamidbar 20:11).

¿Por qué D´s la primera vez le pide golpee la roca y esta vez le pide que le hable?  Porque la primera vez que Dios le ordenó lo concerniente a la piedra fue luego de la salida de Egipto. Para aquel entonces el lenguaje que entendía el pueblo, luego de haber estado tantos años esclavizado, era el de los golpes. Luego de abandonar esclavitud los golpes dieron paso las palabras de libertad.

Moshé no se adaptó a los tiempos que corrían. Y es lo que nos pasa muchas veces a nosotros. No nos adaptamos a los cambios y vivimos esclavos de paradigmas que desaparecieron sin que nos hayamos dado cuenta.

En segundo lugar, pareciera ser que Moshé cree escuchar las mismas palabras que años atrás. Ni el más justo entre los justos se salva del pecado de querer adivinar las palabras de D´s. No escucharlo es faltarle el respeto.

Y en tercer lugar fue con ira como transmitió la orden divina. ““¡Escuchen ahora, ustedes, rebeldes! –gritó Moshé–.” (Badmidbar 20:10). Sintió rabia hacia el pueblo que lideraba. ¿Cómo un líder podía sentir algo distinto de alegría transmitiendo la palabra de D´s?

Debemos escuchar atentamente antes de actuar por más que el mensaje pueda ser el mismo. No hacerlo con furia sino con alegría. Y además saber adaptarnos a los tiempos que corren para que nuestras acciones no parezcan obsoletas ante la mirada de nuestros semejantes.

Resulta claro que no somos Moshé liderando un pueblo por el desierto pero a veces nuestras acciones son seguidas por mucha gente.

No repitamos sus porque de hacerlo podemos quedar sentenciados a no entrar nunca a nuestra tierra prometida.

Shabbat Shalom

Lucas Fisbein

jueves, 4 de julio de 2019

Koraj 5779


Esta parashá empieza con “Kóraj hijo de Itzhar (nieto de Kehat y bisnieto de Leví) inició una rebelión junto con Datán y Aviram (hijos de Eliav) y On hijo de Pélet, descendientes de Reuvén.” (Bamidbar 16:1)

Desafiar el liderazgo de Moshé era como desafiar directamente a D´s. “Se manifestaron contra Moshé y Aarón, y les declararon: “¡Se han extralimitado! Todas las personas de la comunidad son santas, y D´s está con ellas. ¿Por qué se ponen ustedes por encima de la congregación de D´s?”.” (Bamidbar 16:3)

¿Por qué lo hizo?

Una primera interpretación es que sintió celos y envidia de no tener una posición de privilegio. Al pertenecer también a la tribu de Levi sentía que era dejado de lado. Es decir, importaba más el puesto que la tarea en sí. Muchas veces vemos en distintos ámbitos que se busca más ostentar el título de, que la acción por la acción misma.

Otra interpretación más profunda nos lleva a la conclusión de que creía que por poseer enormes riquezas tenía un derecho adquirido para ser un líder. ¿Cuántas veces creemos que el dinero da poder? ¿Qué por ser ricos, por alguna manera decirlo, no vamos a robar para tener más?

Ocurre a menudo que la gente que tiene riquezas materiales tiende a ostentar poder por sobre aquellos que tienen menos recursos. Ejemplos sobran, pero para no puntualizar ni entrar en discusiones políticas el más vulgar es del voto por el bolsón de comida.

En algunos casos esta gente logra el cometido, en otros no. La gente débil espiritualmente pierde la batalla. Quienes pierden la fe en que una situación económica mala es transitoria, lo único que obtienen es una sumisión total a quien le soluciona momentáneamente su problema con un efecto placebo que genera dependencia como una droga peligrosa llegando incluso a la necesidad de cometer delitos para seguir manteniendo el privilegio.

Moshé, en cambio, poseía una enorme riqueza espiritual e intentó apaciguar la irá de Koraj. “Entonces Moshé envió un mensaje para convocar a Datán y a Aviram, los hijos de Eliav. “¡No iremos! –fue la respuesta de ellos–.” (Bamidbar 16:12)

Ni con toda su riqueza pudo Koraj comprar la voluntad de Dios. El incienso llevado por Aaron fue el aceptado por D´s. Esto demostró que Koraj y su gente no eran dignos para asumir el cargo de Sacerdote del Templo. En vez de sumarse y ver en qué podía contribuir, Koraj quería todo el poder y el prestigio sólo para él.

El castigo de D´s a Koraj fue más que ejemplificador. “La tierra abrió su boca, y los tragó a ellos y a sus casas, junto con todos los hombres que estaban con Kóraj y la propiedad de ellos” (Bamidbar 16:32)

D´s nos enseñó que, a pesar de tener enormes riquezas materiales en la vida, bajo tierra somos todos iguales.

Shabbat Shalom

Lucas Fisbein