jueves, 11 de julio de 2019

Jukat 5779


Sin banalizar la imagen de Moshé, ¿vieron cuando esta semana los noticieros se alardeaban de la frase “Messi de Maradonizó”? En esta parashá vemos como Moshé se humanizó. Dejó de lado su parte espiritual de líder y encolerizó sentenciando su destino a no entrar a la Tierra de Israel.

Hay tres aspectos fundamentales en el golpe a la piedra que llevaron a D´s a tomar tan dura decisión con quien fuera el elegido para liderar al Pueblo de Israel desde el éxodo de Egipto hasta la Tierra Prometida.

En primer lugar, la orden fue “Toma la vara, y tú y Aarón reúnan a la comunidad. Hablen al peñasco en presencia de ellos, y despedirá su agua. De este modo darás agua del peñasco, y les permitirás beber a la comunidad y a su ganado”. (Bamidbar 20:8). En cambio, “Moshé levantó la mano, y golpeó el peñasco dos veces con su vara. Una enorme cantidad de agua salió a borbotones, y la comunidad y sus animales pudieron beber.” (Bamidbar 20:11).

¿Por qué D´s la primera vez le pide golpee la roca y esta vez le pide que le hable?  Porque la primera vez que Dios le ordenó lo concerniente a la piedra fue luego de la salida de Egipto. Para aquel entonces el lenguaje que entendía el pueblo, luego de haber estado tantos años esclavizado, era el de los golpes. Luego de abandonar esclavitud los golpes dieron paso las palabras de libertad.

Moshé no se adaptó a los tiempos que corrían. Y es lo que nos pasa muchas veces a nosotros. No nos adaptamos a los cambios y vivimos esclavos de paradigmas que desaparecieron sin que nos hayamos dado cuenta.

En segundo lugar, pareciera ser que Moshé cree escuchar las mismas palabras que años atrás. Ni el más justo entre los justos se salva del pecado de querer adivinar las palabras de D´s. No escucharlo es faltarle el respeto.

Y en tercer lugar fue con ira como transmitió la orden divina. ““¡Escuchen ahora, ustedes, rebeldes! –gritó Moshé–.” (Badmidbar 20:10). Sintió rabia hacia el pueblo que lideraba. ¿Cómo un líder podía sentir algo distinto de alegría transmitiendo la palabra de D´s?

Debemos escuchar atentamente antes de actuar por más que el mensaje pueda ser el mismo. No hacerlo con furia sino con alegría. Y además saber adaptarnos a los tiempos que corren para que nuestras acciones no parezcan obsoletas ante la mirada de nuestros semejantes.

Resulta claro que no somos Moshé liderando un pueblo por el desierto pero a veces nuestras acciones son seguidas por mucha gente.

No repitamos sus porque de hacerlo podemos quedar sentenciados a no entrar nunca a nuestra tierra prometida.

Shabbat Shalom

Lucas Fisbein

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