jueves, 31 de octubre de 2024

Noaj 5785

Leemos esta semana que D´s le indica a Noaj construir un arca para salvarse junto a su familia del diluvio. En ningún momento el texto nos menciona la intención de Noaj de salvar al resto de la humanidad. Tenemos que ahondar en comentarios y midrashim para ver que Noaj intentó comunicar la voluntad divina pero no fue escuchado.

Si nos quedamos con la primera idea, Noaj era un egoísta. En cambio, si nos adentramos en la historia vemos que no fue tan así.

¿Cuántas veces somos influenciados por nuestra primera impresión de las cosas? Tenemos el dicho que dice “la primera impresión es lo que cuenta” pero para este caso sabemos que no es así.

¿No te pasó muchas veces que prejuzgaste a una persona sin saber cuál era el trasfondo de lo que le estaba ocurriendo? Noaj, caminaba con D´s. Excelente. Para su época era un tzadik. Pero nos queda, a priori, el sabor amargo de que podría haber hecho más. Sólo después de una segunda impresión comprendemos la clase de persona que era.

Y por si esto fuera poco, siempre se lo compara a Noaj con Abraham. Abraham que se le planta a D´s antes de las destrucciones de Sodoma y Gomorra.

Este tipo de comparaciones me recuerda a una que hay en la actualidad: ¿quién es mejor: Maradona o Messi? La necesidad de comparar a una persona con la otra hace que se quite de foco compararla con algo que merezca ser comparado. ¿Noaj era buena persona o mala? Lo comparamos con la bondad y maldad. ¿Noaj era mejor o peor que Abraham? Ahí entran en juego elementos subjetivos que podrían determinar la respuesta. Así como Maradona fue el mejor jugador de una época, Messi lo es de otra. Noaj fue una persona elegida por D´s en una época y en otra eligió a Abraham. No pensemos en demasía porque perdemos el eje en disfrutar lo que se nos presenta.

Quiera D´s que este Shabat no seamos tapados por las aguas de las primeras impresiones y nos tomemos un poco más de tiempo antes de sacar conclusiones apresuradas.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

miércoles, 23 de octubre de 2024

Bereshit 5785

Comenzamos un nuevo ciclo de Torá leyendo como todos los años “Bereshit Bará Elohim et Hashamaim Ve´et Ha´aretz”. Bereshit, en un principio, pero ¿qué es ese principio? ¿Había algo antes que concluyó y comenzó algo nuevo? No lo sabemos a ciencia cierta y realmente ¿necesitamos saberlo?

Sucede tantas veces que quedamos atrapados en nuestro pasado sin poder disfrutar de los nuevos comienzos que nos da la vida. Cada uno es el creador de su propio mundo. Tenemos, por ejemplo, la luz que son nuestros afectos y la oscuridad representada por lo que tememos o nos hace mal.

Y cada día es un nuevo comienzo. Está en nosotros crearlo lo mejor posible. Nos va a pasar como a D´s porque muchas veces pensaremos en destruir todo porque nuestra creación no salió como imaginamos. No tenemos ángeles para consultar, pero sí amigos. No nos cerremos en nuestros pensamientos cuando dudamos. No actuemos de manera soberbia y siempre aceptemos que podemos estar equivocados. Autoengañarnos no nos llevará a ningún lado, sino que puede sacarnos de nuestra zona de confort. Si Adam hubiera aceptado su culpa por comer del fruto prohibido no hubiera sido expulsado del Gan Edén.

Y en este mundo que creamos día a día somos responsables el uno por el otro. Respondiéndole a Caín sí somos los guardianes de nuestros hermanos. Está en nuestra creación ayudar a quien lo necesite. La tzedaká no es una limosna. Es una demostración de que hoy estamos en el lado de ayudar y mañana podemos en el de necesitar. La vida aparte de ser cíclica se mueve como un boomerang. Todo vuelve.

Nos pasamos la vida intentando tener nuestro Gan Edén sin entender que para D´s es una etapa cerrada. Podemos poseer innumerables riquezas, pero nunca lo suficiente para comprar el paraíso.

Otra vez comenzamos con la lectura de la Torá, leyendo los mismos pasukim, interpretándolos de distinta manera aunque la historia narrada sea siempre la misma. ¿Y saben por qué? Porque estamos creando con esta relectura un nuevo mundo para nosotros.

Quiera D´s darnos la sabiduría para construir un mundo mejor donde la palabra prevalezca a la violencia y el odio desaparezca para poder vivir todos en paz en mundo que Él nos creó.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein