Hay
una frase de Yaakov que me llamó la atención cuando leía la Parashá de esta semana.
Son cuatro palabras, pero su significado es enorme. “Vivamos y no muramos” (Miketz 42:2).
Vivir
es mucho más que respirar, tomar aire, oxigenar nuestro cuerpo, que el corazón
lata, etc. Vivir es perseguir nuestros sueños, sentir, amar, reír, y tantas
otras cosas hermosas que si no las hacemos estaríamos metafóricamente muertos.
¿Te
pusiste a pensar si realmente vivís? D´s nos da la vida, pero las ganas de vivir
son nuestras. Si nos quedamos criticando todo sin hacer nada al respecto lo único
que hacemos es dejar pasar nuestra oportunidad de vivir.
¡Vivamos!
Porque la vida es una sola. No sabemos lo que hay después. Dejemos un recuerdo
que valga la pena para las generaciones futuras. No veamos como pasan las
cosas, hagamos que las cosas pasen. Si somos meros espectadores estamos como
muertos.
Cuando
hacemos la vista gorda en la calle para no ayudar a un no vidente, cuando un
amigo está mal y no lo llamamos, cuando no hacemos tzedaká, esos son síntomas
de que estamos casi muertos.
Iosef
también eligió vivir. Al momento de reconocer a sus hermanos no se menciona rencor.
El perdonar es un acto de vida. El guardar los rencores nos carcome la mente y
el corazón hasta apagarnos completamente y sumirnos en la más profunda
oscuridad. Si no hay luz, no hay vida.
Los
hermanos de Iosef no mencionan que él está muerto porque en realidad no lo
saben. “y un hermano no está” (Miketz 42:13). Suponer en vez de buscar
la verdad no es vivir. La suposición puede ser cierta o no, es relativo a
nuestra mente. No supongamos. Es preferible parecer un ignorante durante un
corto lapso de tiempo que serlo siempre por no preguntar.
El
faraón al poner al mando a Iosef, entiendo que era más astuto para los asuntos
económicos, también elige vivir. Reconocer que alguien sabe más que nosotros no
es menospreciarnos. No todos somos iguales. Si juzgas una vaca por su capacidad
para subir al árbol siempre va a ser inferior al mono.
En
igualdad de condiciones todos tenemos la misma capacidad. Levantarse temprano e
ir a trabajar es estar vivo. Quedarse sentado sin buscar trabajo y recibir un
plan social dista mucho de lo que es elegir vivir.
Este
Shabbat te pido que reflexiones sobre tu vida. ¿Estás viva/o realmente? Si lo
estás, adelante sigue en tu camino. Caso contrario todavía estás a tiempo de
cambiar.
No
esperes que pase algo en la vida porque lo único que te va a pasar, sino, es la
vida.
Shabbat
Shalom
Lucas
Fisbein