lunes, 23 de diciembre de 2024

Miketz 5785

Esta semana tenemos una excelente lección de economía doméstica: no gastar todo lo que ganamos sino guardar una parte. Solemos enceguecer por la codicia y ante un sobrante de nuestros ingresos gastarlo en necesidades muchas veces generadas por empresas formadoras de opinión que nos llevan a desear productos y/o servicios que nunca imaginábamos que íbamos a comprar.

Tanto lo de las siete vacas flacas y las siete vacas gordas como las espigas son algo metafórico. Era una manera de mostrar que nuestras necesidades en esa época: carne, leche y pan eran las únicas que realmente importaban. No existían los iphones, los automóviles excéntricos, los smart tv, etc.

¿Qué significa ahorrar una parte? ¿Es acaso privarnos de nuestras necesidades básicas por si acaso? No. ¿Ahorrar es guardar para un futuro sí y sólo sí, nuestras necesidades primordiales están cubiertas? Tomando como base la pirámide de Maslow, podríamos ahorrar a partir de tener satisfechas las primeras dos jerarquías.

Distinto es racionar. Podemos tomar el ejemplo de un homeless que consigue un poco de comida que normalmente alcanzaría para un plato y que come sólo la mitad y la otra mitad la guarda para el día siguiente. En este caso la vaca sería flaca.

Iosef logra interpretar los sueños del Faraón sentando precedente a lo que sería la psicología freudiana años después. Y con motivo de este don es nombrado segundo al mando de Egipto. Resulta poco creíble que un hebreo, aunque hayan cambiado su nombre a un egipcio, sea poderoso en un terreno hostil a nuestro pueblo.

La historia busca adentrarnos en el reencuentro de Iosef con sus hermanos. E irónicamente no ahorra en buscar revancha haciendo artilugios para que volver a ver su hermano Biniamín.  

Además, surge otro interrogante, ¿por qué no fue a visitar a su padre para mostrarle que estaba vivo? ¿Le faltaban recursos o estaba ahorrando sentimientos para cuando lo viera? El texto no nos proporciona pista algún dejando a nuestro libre albedrío interpretar esa negativa.

Iosef es un ser humano como nuestros patriarcas. Tiene sus aciertos y sus errores. No lo veamos como un ser perfecto porque podemos decepcionarnos en demasía.

Quiera D`s que este Shabat logremos el equilibrio entre lo que queremos y lo que podemos guardar para llegado el caso no tener que pasar por una hambruna como sucedió en Egipto en la época de Iosef.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein

lunes, 16 de diciembre de 2024

Vaieshev 5785

Que fácil culpar al judío y qué difícil demostrar su inocencia. La mujer de Potifar acusa a Iosef y éste sin derecho a defensa queda sentenciado.

Iosef fue encarcelado por su condición de judío. La esposa de Potifar lo dice claramente “Nos trajo un hebreo para jugar engañosamente con nosotros”.

¿Cuántas veces escuchamos a los grandes medios de comunicación atacar deliberadamente a Israel frente a su derecho de legítima defensa? ¿Cuánto es el esfuerzo por hacer hasbará día a día frente a personas que cierran sus oídos cuando las noticias no son favorables a sus ideales?

Iosef fue acusado de intento de violación. Israel es acusado de violación de los Derechos Humanos y conducta genocida. Iosef no intentó violar a la mujer. Israel no comete genocidio. ¿Qué creyó el mundo entonces y qué cree el mundo ahora?

Iosef había llegado a esa casa porque había sido vendido por sus hermanos a un grupo de árabes. La historia parece repetirse. El fallecido canciller Héctor Timerman vendió a sus hermanos por el dinero de la República Islámica de Irán al firmar el nefasto Memorándum de entendimiento entre los dos países que se refería a la investigación sobre el atentado a la AMIA. Y no sólo se burló de las 85 víctimas fatales sino de todas las víctimas de la Shoá al hacerlo un 27 de Enero.

Y como este ejemplo se pueden citar más donde el dinero manda por sobre la sangre y la tradición.

Y en el caso de Iosef si no hubiera ocurrido la venta no hubiera existido la acusación.

Y no va a faltar el que diga “algo habrá hecho” Iosef para ser vendido. Iosef tuvo sueños en los que se veía como dominando a sus hermanos. ¿Bastó esa actitud burlona o arrogante hacia ellos para ser desaparecido? ¿Acaso no hubiera sido una mejor opción guardarse sus comentarios y evitar el conflicto?

Y yendo al principio del texto de esta semana, ¿es necesario que Yaakov exagerara en su preferencia hacia uno de sus hijos? Uno ama a todos por igual, pero puede tener preferencia hacia alguno en determinadas cosas.

De la misma forma que tendría que haber hecho Iosef, Yaakov debió guardarse su demostración. Al fin y al cabo, lo único que generó fue un conflicto.

Quiera D´s que este Shabat pensemos en las consecuencias antes de hablar o actuar, seamos fieles a nuestras convicciones más allá del dinero y luchemos por un mundo en donde noticias y hasbará sean sinónimos.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein

martes, 10 de diciembre de 2024

Vaishlaj 5785

Diná fue secuestrada y violada por Shjem. Sus hermanos ante tan acto tomaron sus espadas y mataron a todo varón.

Esto ocurrió hace muchísimos años. ¿Qué hubiera sucedido a posteriori de transcurrir en nuestra época? Seguramente los organismos internacionales de derechos humanos hubieran condenado a Shimón y Leví por crímenes de guerra y genocidio. La Cruz Roja Internacional no se hubiera preocupado por la salud física y psicológica de Diná. Los medios de comunicación ella se encontraba en un territorio ocupado y muchas falacias más que aparecen cuando los hijos de Israel están involucrados.

¿Fue excesiva la venganza de los hermanos? Se puede discutir indefinidamente y con muchos puntos de vista, pero para mí estuvo bien. A lo largo de la historia el pueblo judío sufrió de infinitas violaciones y lo único que obtuvimos del mundo fue una palmada en la espalda como consuelo y ningún amague de arrepentimiento.

Todos y cada uno de nosotros fuimos Diná en alguna parte de nuestra vida. Y si no se pone fin van a existir infinitas hasta el fin de los días.

Suelen espantarse con la actitud de los dos hermanos, pero nada dicen del sufrimiento de Diná. Tal vez la culpa es de ella por salir a visitar a algunas jóvenes de la zona. Es el mismo comentario machista cuando acosan a una mujer por su vestimenta. “Ella estaba provocando”, “No se hubiera vestido así”. La culpa recae sobre la víctima transformándola en victimaria.

Si nosotros no nos defendemos de los ataques externos nadie lo hará por nosotros. Pensemos en Diná como las mujeres que aún se encuentran secuestradas por  Hamas con todas las atrocidades que estos terroristas árabes hacen con ellas. ¿No tomaríamos nuestras espadas y los eliminaríamos?

La ética debe desaparecer cuando nuestra existencia está en peligro. ¿Por qué a todos y no solo al violador? Porque en este caso son todos potenciales violadores. No fue un hombre vulgar, fue el hijo del jefe de la región, uno de los que debe dar el ejemplo. Y vaya ejemplo el que dio. Así que la respuesta debe ser ejemplificadora también: no van a poder con nosotros.

Dicen que la violencia genera más violencia pero tampoco quedarnos sentados a ver como mancillan nuestra existencia.

Quiera D´s que a partir de este Shabat no haya más Dinás en el mundo y que no tengamos que recurrir a la espada para subsistir.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein 

miércoles, 4 de diciembre de 2024

Vaietzé 5785

¿Qué es la fe? ¿Es creer ciegamente en un relato y no buscar racionalmente una explicación? ¿Es nuestra necesidad de entender un texto divino lleno de contracciones que usamos como guía?

Yaakov perdidamente enamorado de Rajel. Trabaja siete años para Labán a fin de poder casarse con ella. Llegado el momento de consumar el matrimonio quien se transformó en su esposa fue Lea y no Rajel.

Sinceramente hay que tener mucha fe para creer lo que el relato nos narra. E inclusive tenemos un Midrash, ese relato aún más fantástico que el texto de la Torá que busca explicar lo inexplicable, nos habla de una contraseña que tenían Rajel y Yaakov para asegurarse su identidad y que Rajel, para no avergonzar a su hermana mayor, se la devela a Lea.

Tratemos de tener un poco de fe en el Midrash y supongamos que lo de la contraseña es válido. ¿Yaakov no va a reconocer a Lea en el momento de la boda? ¿Tan iguales eran las hermanas que inclusive bajo un velo sean idénticas? ¿Y si fueran similares en medidas y apariencia, al momento de consumar el matrimonio no se dio cuenta Yaakov?

Definitivamente la frase el amor es ciego describe la situación anterior. La dificultad de visión de Itzjak parece haberse transmitido a su hijo Yaakov. No lo dice ni el texto bíblico ni el Midrash pero es una forma racional de interpretar lo acontecido.

Otra enseñanza racional es que la vida es un boomerang y quien engañó termina siendo engañado.

Finalmente, Yaakov se casa con su amada Rajel luego de otros siete años de trabajo. Otra muestra de fe en el texto. ¿Soportó siete años de matrimonio con una persona que lo había engañado para poder casarse con la que sí amaba? ¿Era ético aún en una época donde no existía la monogamia que un hombre se casara con hermanas?

La historia narrada es necesaria para situar el origen de las Doce Tribus cuyas madres son Rajel, Lea, Zilpá y Bilhá. Solamente son matriarcas las primera dos. No perdamos la esperanza de que las sirvientas alguna vez sean reconocidas como deberían. La halajá surgió mucho después de este relato.  

Cuanta fe debemos tener para comprender el texto. La palabra Torá contiene la palabra hebrea or que significa luz. La luz no es igual para todos. Algunos con muy poca ven, otros necesitan de mayor intensidad y hay quienes demasiado brillo los ciega.

Quiera D´s que este Shabat tengamos la suficiente luminosidad en nuestras vidas para tener fe en nuestro texto.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Toldot 5785

Hay una frase popular que dice “todos somos villanos en una historia mal contada”. Esav aparece como el malvado, como el que vende su primogenitura por hambre, el que es engañado con una suplantación de identidad de su hermano.

Pero, ¿no es acaso Yaakov el que se aprovecha del hambre de su hermano y le propone un trueque de comida por el derecho a la bendición paterna? ¿No es sino un abuso de Yaakov que al ver a Esav en desventaja por la carencia de una necesidad básica como es el alimento saca provecho de su posición dominante?

Entonces ¿quién es el malvado? ¿Es compatible la historia de nuestro pueblo llena de valores y tradiciones con un abuso por parte de uno de nuestros patriarcas?

¿Qué hubiera ocurrido si Esav no cambiaba su primogenitura por el plato de comida? ¿Yaakov hubiera sido patriarca?

¿Y qué clase de padre es Itzjak que le dice a un hijo que será un señor sobre su hermano y que sus hermanos se prosternarán ante él?

¿Son dignos nuestros patriarcas? Abraham mintió dos veces, Itzjak distinguía entre sus hijos y Yaakov se aprovechó de situaciones favores. ¿Son villanos o son hombres respetables?

Vayamos por partes. ¿Es válida la mentira, aunque sea piadosa? ¿No va en contra del octavo mandamiento? ¿O por ser un patriarca está todo permitido? La historia es escrita por los ganadores así que en el caso de Abraham está aceptado que mienta.

¿Está bien hacer distinción entre nuestros hijos? Para nada. Se puede tener más afinidad con alguno para ciertas cuestiones, pero el amor de un padre hacia sus hijos debería ser equitativo. La historia nos muestra a un Esav dolido por la pérdida de su primogenitura buscando asesinar a su hermano y casándose con mujeres que no eran del agrado de su padre. ¿Es villano entonces? ¿La Torá nos cuenta mal la historia? Cada uno que saque sus conclusiones.

¿Yaakov es ventajero? Sin dudas. Toma una situación desfavorable, no era el primogénito por ley, y la transforma en una oportunidad aprovechándose de una necesidad de su hermano.

Volviendo a la pregunta anterior ¿Son dignos nuestros patriarcas? Es una pregunta difícil de responder. Lo que sí tenemos certeza es que son humanos. Que se equivocan, que no son perfectos. Si son dignos, para nuestra tradición sí. Entonces, ¿si no son villanos nuestra historia está bien contada?

Quiera D´s que este Shabat tengamos la suficiente claridad para distinguir quién es villano y quien no y comprender que las personas cometemos errores sin por ello dejar de ser patriarcas de una historia bien contada.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

miércoles, 20 de noviembre de 2024

Jaie Sara 5785

Aparece por primera vez el enemigo invisible de nuestro pueblo: la asimilación. Cuando Abraham le pide a su sirviente que busque para su hijo entre las mujeres de su tierra natal lo que quiere decir es que busque alguien con su mismo origen. Alguien que tenga “algo en común” con su pasado.

¿Qué hubiera pasado si Itzjak hubiera contraído matrimonio con una cananea en vez de Rivka? ¿Hubiéramos recibido la Torá en el Sinaí u otra hubiera sido la historia? ¿Se hubiera corrompido el hijo de Abraham y abandonado la senda de D´s?

Siempre aspiramos que nuestros hijos sigan la senda de nuestra fé pero ¿qué ocurre si no es así? ¿les quitamos la herencia? ¿los exiliamos de nuestra familia?

Seguramente nuestro primer impulso sería ese pero ¿está bien? ¿Somos acaso responsables por las acciones de nuestros hijos? En estos días se ha atacado despiadadamente a un dirigente de la comunidad por la conducta deshonrosa de su hijo. ¿Qué culpa tiene que su hijo sea abiertamente anti israelí?

Tal la respuesta podría ser en que no le buscó una Rivka.

No somos responsables por las conductas de nuestros hijos, pero sí lo somos por enseñarles el camino de lo que consideramos correcto.

Desde los tiempos de Abraham la asimilación ha hecho estragos dentro de nuestro pueblo. Y por asimilación no me refiero a formar pareja con alguien de otra fé sino al acto posterior de abandonar nuestras creencias para complacer a la pareja o inclusive a su familia. Cuántos han abandonado la senda de las mitzvot por lo que creían que era el amor. Si uno ama debe dejar que la otra persona sea, no imponerle una fé distinta.

Jaie Sara nos invita a reflexionar sobre lo que somos, lo que queremos para nuestros hijos, y la satisfacción de saber que Sara tiene muchas vidas en la continuidad de los hogares judíos.

Quiera D´s que este Shabat nos haga recapacitar sobre nuestros valores, sobre qué enseñarle a nuestros hijos y por sobre todas las cosas que encuentren una Rivka.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

viernes, 15 de noviembre de 2024

Vaierá 5785

¿Se puede creer en D´s aún desafiando sus mitzvot? ¿Es justo cumplir las mitzvot per sé y no con kavaná? Abraham desafía a D´s frente al anuncio de la destrucción de Sodoma y Gomorra buscando un número de personas justas que habitaran allí y evitaran la destrucción. La pregunta es, ¿qué tan seguro estaba Abraham de que existieran personas justas para evitar lo acontecido? No lo sabemos. Abraham sólo le pide a D´s que piense nuevamente si es justo lo que estaba por hacer.

Abraham no niega a D´s ni se le planta. Tendemos a ver las cosas como un blanco o negro. Tomemos por ejemplo la historia argentina. Decir que en la última dictadura cívico militar no hubo 30.000 desaparecidos se toma como sinónimo de negación de lo ocurrido. Y nada más lejos de eso. La desaparición forzosa de personas fue un hecho. Y como pasa con Abraham, si hubieran sido 20.000, ¿no hubiera ocurrido?, lo mismo con 10.000 o inclusive con una sola persona.

Debemos entender las cuestiones desde el punto de vista práctico. La realidad es un hecho fáctico y objetivo que puede ser analizado desde distintas vertientes, pero con un solo contenido: lo que ocurre.

D´s estaba decidido a destruir las ciudades, sea por la cuestión que sea. Hay historiadores que lo relacionan a la inhospitalidad de su gente, otros con prácticas homosexuales, otros con zoofilia.

En sí debemos entender que el plan divino estaba decidido. Porque en cualquiera de los ejemplos anteriores es el ser humano el que lleva a su propia destrucción. Somos responsables de mirar hacia adelante para no repetir la historia.

¿Fueron acaso estas dos ciudades las últimas en ser destruidas por su conducta? ¿Será D´s el encargado de las próximas destrucciones o simplemente dejará al humano destruir todo su hábitat?

Pensemos en el futuro. Estamos destruyendo nuestro medio ambiente. No neguemos que hay un cambio climático. Lo que relata la Torá sobre cómo fue la destrucción es lo mismo que podría pasar si seguimos con las emisiones de gases.

D´s le prometió a Noaj que no iba a volver a destruir al hombre pero no le dijo que no iba a prohibir que el hombre destruyera al hombre. Hobes decía “homo homini lupus”, no se equivocaba.

Interpretemos la realidad y plantémonos contra lo que debemos plantarnos. Así como Abraham no se le plantó a D´s nosotros tampoco.

Las mitzvot están para cumplirlas y si las hacemos con kavaná mejor. Es mejor dar tzedaká con ganas que de mala gana. El resultado puede ser el mismo pero el mensaje muy distinto.

Quiera D´s este Shabat darnos la compresión de la realidad, la capacidad de cumplir con las mitzvot, y la inteligencia para ver hacia adelante para no quedar como estatuas mirando hacia atrás como la esposa de Lot.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

jueves, 7 de noviembre de 2024

Lej Lejá 5785

Lej Lejá. Vete para ti mismo o vete a ti. Cualquier traducción no escapa de la idea de un punto de partida. Un génesis. En Parashat Bereshit, D´s crea el mundo; en Noaj vuelve a crearlo y en esta porción crea un nuevo mundo, el de Abraham y su descendencia.

La historia de Abraham rompe con el paradigma de un dios físico representado en ídolos de madera. La existencia de D´s se acepta per sé y no con un objeto que lo represente.

El viaje de Abraham más allá de ser una emigración es un trayecto espiritual. Es el viaje que todos hacemos alguna vez en nuestras vidas. D´s existe pero no lo vemos. ¿Es posible? Hay una historia de una persona no muy creyente que visita a su rabino y le pregunta por la existencia de D´s porque no lo puede ni ver ni tocar. El rabino le pide que cierre los ojos y en ese instante lo abofetea. Ante la acusación del golpe el rabino le pregunta a la persona cómo supo de quién fue el golpe si no lo vio. “Porque lo sentí” respondió. “Así es con D´s”, respondió el rabino, “no lo ves ni lo tocas pero lo sientes”.

La aceptación o negación de D´s se realiza con un “lej lejá” propio. Salir de nuestra zona de confort espiritual para movernos hacia una tierra desconocida. Es fácil ir al templo en los Iamin Noraim, sentarse y ser visibles para el resto de la Kehilá, pero ¿qué imagen damos si sólo nos dedicamos a hablar y no conectamos con D´s a través la Tefilá?

Las plegarias son nuestra conexión con el Todopoderoso. Son nuestro waze que nos llevá desde donde partimos hacia donde queremos estar.

Dejar nuestra tierra es dejar nuestros prejuicios.  Dejar la casa de nuestros padres es dejar las influencias.

En la Tefilá, en este “lej lejá” propio somos nosotros frente a D´s, sin prejuicios, sin influencias.

Quiera D´s este Shabat darnos el coraje suficiente para empezar o continuar nuestro viaje espiritual para que nuestras buenas acciones se multipliquen como estrellas en el cielo.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

jueves, 31 de octubre de 2024

Noaj 5785

Leemos esta semana que D´s le indica a Noaj construir un arca para salvarse junto a su familia del diluvio. En ningún momento el texto nos menciona la intención de Noaj de salvar al resto de la humanidad. Tenemos que ahondar en comentarios y midrashim para ver que Noaj intentó comunicar la voluntad divina pero no fue escuchado.

Si nos quedamos con la primera idea, Noaj era un egoísta. En cambio, si nos adentramos en la historia vemos que no fue tan así.

¿Cuántas veces somos influenciados por nuestra primera impresión de las cosas? Tenemos el dicho que dice “la primera impresión es lo que cuenta” pero para este caso sabemos que no es así.

¿No te pasó muchas veces que prejuzgaste a una persona sin saber cuál era el trasfondo de lo que le estaba ocurriendo? Noaj, caminaba con D´s. Excelente. Para su época era un tzadik. Pero nos queda, a priori, el sabor amargo de que podría haber hecho más. Sólo después de una segunda impresión comprendemos la clase de persona que era.

Y por si esto fuera poco, siempre se lo compara a Noaj con Abraham. Abraham que se le planta a D´s antes de las destrucciones de Sodoma y Gomorra.

Este tipo de comparaciones me recuerda a una que hay en la actualidad: ¿quién es mejor: Maradona o Messi? La necesidad de comparar a una persona con la otra hace que se quite de foco compararla con algo que merezca ser comparado. ¿Noaj era buena persona o mala? Lo comparamos con la bondad y maldad. ¿Noaj era mejor o peor que Abraham? Ahí entran en juego elementos subjetivos que podrían determinar la respuesta. Así como Maradona fue el mejor jugador de una época, Messi lo es de otra. Noaj fue una persona elegida por D´s en una época y en otra eligió a Abraham. No pensemos en demasía porque perdemos el eje en disfrutar lo que se nos presenta.

Quiera D´s que este Shabat no seamos tapados por las aguas de las primeras impresiones y nos tomemos un poco más de tiempo antes de sacar conclusiones apresuradas.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

miércoles, 23 de octubre de 2024

Bereshit 5785

Comenzamos un nuevo ciclo de Torá leyendo como todos los años “Bereshit Bará Elohim et Hashamaim Ve´et Ha´aretz”. Bereshit, en un principio, pero ¿qué es ese principio? ¿Había algo antes que concluyó y comenzó algo nuevo? No lo sabemos a ciencia cierta y realmente ¿necesitamos saberlo?

Sucede tantas veces que quedamos atrapados en nuestro pasado sin poder disfrutar de los nuevos comienzos que nos da la vida. Cada uno es el creador de su propio mundo. Tenemos, por ejemplo, la luz que son nuestros afectos y la oscuridad representada por lo que tememos o nos hace mal.

Y cada día es un nuevo comienzo. Está en nosotros crearlo lo mejor posible. Nos va a pasar como a D´s porque muchas veces pensaremos en destruir todo porque nuestra creación no salió como imaginamos. No tenemos ángeles para consultar, pero sí amigos. No nos cerremos en nuestros pensamientos cuando dudamos. No actuemos de manera soberbia y siempre aceptemos que podemos estar equivocados. Autoengañarnos no nos llevará a ningún lado, sino que puede sacarnos de nuestra zona de confort. Si Adam hubiera aceptado su culpa por comer del fruto prohibido no hubiera sido expulsado del Gan Edén.

Y en este mundo que creamos día a día somos responsables el uno por el otro. Respondiéndole a Caín sí somos los guardianes de nuestros hermanos. Está en nuestra creación ayudar a quien lo necesite. La tzedaká no es una limosna. Es una demostración de que hoy estamos en el lado de ayudar y mañana podemos en el de necesitar. La vida aparte de ser cíclica se mueve como un boomerang. Todo vuelve.

Nos pasamos la vida intentando tener nuestro Gan Edén sin entender que para D´s es una etapa cerrada. Podemos poseer innumerables riquezas, pero nunca lo suficiente para comprar el paraíso.

Otra vez comenzamos con la lectura de la Torá, leyendo los mismos pasukim, interpretándolos de distinta manera aunque la historia narrada sea siempre la misma. ¿Y saben por qué? Porque estamos creando con esta relectura un nuevo mundo para nosotros.

Quiera D´s darnos la sabiduría para construir un mundo mejor donde la palabra prevalezca a la violencia y el odio desaparezca para poder vivir todos en paz en mundo que Él nos creó.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein