Si bien está expresamente prohibido encender el fuego en
cualquiera de nuestras moradas en el día de Shabat hay un fuego que debe
permanecer encendido y su llama tener un poder infinitamente superior al de
otros días.
Es el fuego de nuestra fé en Dios.
Durante seis días trabajamos arduamente, cumplimos
nuestras rutinas pero en Shabat no está prohibido realizar melajot. ¿Por qué no
podemos realizar actividades de creación o modificación de cosas?
En primer lugar Dios creó el mundo el seis días y el
séptimo descansó. Por consiguiente para recordar y honrar la Creación debemos
respetar el Shabat.
En segundo lugar recordemos que el Shabat es el
momento en el cual nos acercamos a Dios sea mediante la lectura de la Torá, la
cena de Shabat, el tiempo que uno puede pasar con la familia.
Ese es el fuego de nuestra fé en Dios.
Además recordemos que fue con fuego como se fundió el
oro para construir el becerro de oro. Dos melajot prohibidas: hacer fuego y
construir.
Dios ante la debilidad permanente del hombre en poder
quebrar su fe en Él prohíbe expresamente estas actividades pero deja permitido
el fuego interior de nuestra fé.
Dios nos dice “Veshamru benei Israel et haShabat” Nos
pide que observemos el Shabat. Que interpretemos el significado del Shabat. Que
nos reunamos para celebrarlo.
Esta parasha se llama Vaiakel que significar reunir.
Si nos pudiéramos reunir todos para santificar el
Shabat el fuego interior de nuestra fe inquebrantable en Dios arderá con más
fuerza.
Shabat Shalom
Lucas Fisbein