martes, 3 de febrero de 2015

Bo

Cuando leemos Bereshit aprendemos que Dios separó la luz de la oscuridad. Con la novena plaga le quita a Mitzraim la posibilidad de ver la luz. El mundo ya no era como Él lo había creado.

No era un mundo donde el Pueblo de Israel era libre. Era un pueblo oprimido. Faltaba re crear el mundo para que nuestro pueblo se iluminase.

Paró aún mantenía endurecido su corazón.

Por eso la décima plaga es la demostración del Poder Creador de Dios. Él nos da la vida, Él nos la puede quitar.

Matar a los primogénitos significaba condicionar el futuro.

Sólo recién ahí se nos entregó la primera Mitzvá “Este mes será el mes cabeza para ustedes. Será el primer mes del año.

Nosotros celebramos Rosh Hashaná en el séptimo mes. ¿No hubiera sido mejor que el primer mes sea el del comienzo del nuevo año?

La creación del mundo fue anterior a la del hombre pero sólo cuando empezamos a ser libres y transitar el camino de la Torá es cuando comenzamos a contar los meses.

Cada año recordamos la salida de Mitzraim comiendo alimentos que no contengan jametz. Lo hacemos como un recordatorio de lo rápido que tuvimos que dejar la esclavitud pero también como un impedimiento para que leuden nuestras ganas de volver a la esclavitud.
Iniciamos el camino de la libertad hacia la Tierra Prometida.

A pesar de todos los inconvenientes llegamos a destino.

Así como Dios nos acompañó en esta travesía, es como nos acompaña todos los días.

Sólo debemos sentir su presencia.

Shabat Shalom


Lucas Fisbein

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