lunes, 10 de marzo de 2025

Ki Tisa 5785

Para estar en el altar los Cohanim tenían que tener sus manos limpias (Shemot 30:20). Es decir, para estar frente a D´s tenemos que tener nuestras manos limpias. ¿Lo tomamos literalmente o entendemos que esa expresión representa hechos justos y limpios debido a que las manos vienen metafóricamente a referirse a nuestros actos?

¿Tenemos realmente el grado de pureza para pararnos frente a D´s en cada Tefilá o imaginamos tener las manos limpias para, por el tiempo que dure el servicio, engañarnos y sentirnos limpios para incluso pedirle cosas?

¿Incluso Aaron podía decir que tenía las manos limpias luego de construir el Becerro de Oro? Nuestros comentaristas tratan de salvar su imagen diciendo que lo hizo sólo para ganar tiempo hasta que Moshé volviera. Otros tratan de limpiar la imagen del pueblo explicando que contaron mal el tiempo que Moshé estuvo en el Sinaí.

De cualquier manera, ¿es pretexto alguna de esas acciones para entregar joyas y construir un ídolo? En principio había que justificar a Aaron sino de ninguna manera quien construye una escultura de oro para adorarla como un dios puede ser Cohen HaGadol. En segundo lugar, mostrar la bondad infinita de Moshé al pedir que borren su nombre si el pueblo era culpado y destruido.

Seamos conscientes de que se busca limpiar las manos de todo el pueblo justificando lo injustificable. Como nos pasa a nosotros cuando nos paramos en nuestras kehilot con las manos sucias.

Becerros de Oro hay y se construyen todos los días. El grupo terrorista Hamas es el becerro de oro de quienes adoran el terrorismo y quieren la destrucción del Estado de Israel y del Pueblo Judío.

Busquemos la mejor forma de tener la mayor pulcritud posible en nuestras manos y para eso no hay que usar el mejor jabón sino ser las mejores personas posibles. Cuando hay que mirar no demos vuelta la cara, cuando hay que protestar no callemos, cuando hay que hablar no hagamos silencio y por sobre todas las cosas no justifiquemos lo que no puede ser justificado para quedar bien con el entorno.

D´s dejó vivir una vez a quienes profanaron su nombre y ensuciaron sus manos al pie del Sinaí. Dudo realmente que vuelva a hacerlo ya que no hay un Moshé que pueda rogarle misericordia.

Quiera D`s que este Shabat podamos empezar a limpiar nuestras manos para mostrarle al Creador que somos puros en cualquier lugar que lo invoquemos.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein

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