“Quienquiera que haga trabajo alguno en [ese día] será condenado a muerte” (Shemot 35:2).
El Shabat es una de las
mayores innovaciones del judaísmo en la época antigua. Rompió el paradigma del
trabajo forzado ilimitado obligando a detener la tarea una vez por semana. Con
la idea de D´s creando al mundo en seis días y descansando el séptimo se refuerza
la idea del cese de tareas.
Sabemos que nadie va a
ser asesinado por trabajar en Shabat, pero lo que el pasuk se refiere es
algo más profundo. Quien realice una actividad por tiempo ilimitado indefectiblemente
el físico le pasará factura llevando inclusive a la muerte. Ese es el significado.
Y el concepto de Shabat
nos dice a la vez paremos la pelota. Es un momento para pensar en nosotros. Es
el tiempo de dejar de hacer y empezar a ser. Un espacio en donde relacionarnos
con nuestros semejantes sin tener una actividad laboral por delante.
Vivimos sumergidos en
un mundo de constantes cambios y la vorágine de nuestras actividades nos
aceleran de tal manera que no disfrutamos y vemos pasar nuestras vidas en un
abrir y cerrar de ojos. El Shabat busca el freno que otros días no tenemos.
Esta idea de descanso
se une a la famosa frase que dice que más que los judíos han cuidado el Shabat,
el Shabat ha cuidado da los judíos.
Imaginémonos que no observáramos
el Shabat, no fuéramos a la sinagoga, ¿cuántos momentos hermosos nos hubiéramos
perdido? ¿cuánta gente hubiéramos dejado de conocer? La existencia del Shabat
logra perpetuar la llama de nuestra fe.
Y el texto menciona
también que Moshé reunió al pueblo (Shemot 35:1).
El concepto de reunión
está estrechamente vinculado al Shabat. El Shabat sin comunidad es incompleto. Por
eso nos obliga a reunirnos. Es un día especial que leemos Torá, ergo
necesitamos un minian. Ya tenemos un mínimo de comunidad.
No es en vano que el Salmo
133 diga “Qué bueno y agradable es que los hermanos convivan en armonía y unidad”.
Y que mejor que hacerlo en Shabat y en comunidad.
Quiera D`s que este
Shabat podamos comprender el verdadero significado del Shabat.
Shabat Shalom!
Lucas Fisbein
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