“¡Yo
soy Iosef! ¿Todavía vive mi padre?”. (Bereshit 45:3).
Iosef
mide sus palabras porque lo que busca no es echarle en cara a sus hermanos lo
que le habían hecho. Lo que sugiere con estas palabras es que ellos se den
cuenta del daño que habían causado. «Yo
soy Iosef, si soy yo, al que tiraron a un pozo vacío, al que vendieron a los
egipcios y lo dejaron librado a su suerte». O en un lenguaje más coloquial
sería «Macho, me mandaste al matadero
pero volví. Cero rencor brother».
No
hay peor culpa que la que se echa uno mismo. Iosef que se había convertido
prácticamente en el amo y señor de Egipto era lo suficientemente astuto para
comprender cómo manejarse ante situaciones difíciles. No era sólo un
interpretador de sueños sino también un interpretador de la realidad. Traslado
con sólo decir su nombre el dedo acusador a la mano de sus hermanos.
¿Qué
fue lo que hizo que Iosef interpretara este sentimiento de culpabilidad en sus
hermanos? Cuando escucha de Iehudá decirle que su padre sufriría por la pérdida
de Binyamin.
Si
entendía que Yaakov iba a sufrir entonces Iehudá había recapacitado.
Y
la pregunta de si Yaakov vivía es más una sorpresa que una averiguación en sí.
Ya con las palabras de su hermano sabía que estaba vivo pero quería escucharlo
nuevamente.
Yaakov
en ningún momento reprende a sus hijos por lo que hicieron. Iosef tampoco lo
hace. O por lo menos no es mencionado en la Torá. El
Talmud (Sotá 10) nos enseña que “es preferible ser consumido por las llamas,
antes que avergonzar a otra persona en público”.
Pero parece
que todos le tenemos miedo al fuego. Nos olvidamos que al avergonzar a otro no
estamos sino haciéndonos más mal que a quien recibe las palabras.
A veces las
palabras sobran. A veces una mirada es más efectiva. Es preferible que nuestro
fuego interno se apague a través de la oración y del agradecimiento a Di-s.
Nosotros no
somos Iosef pero podemos decir a nuestros hermanos:
“Heme aquí, ¿está vivo aquello que me legó mi padre?”
Tomate unos
minutos este Shabat para meditarlo.
Shabat Shalom
Lucas Fisbein
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