“Yo estoy contigo” (Vaietze 28:15)
le dice D´s a Yaakov. Ese acompañamiento invisible permite a nuestro patriarca
sobrellevar las dificultades que se le van presentando a lo largo del texto de
esta semana
En primer lugar, su tío
Labán lo trata con desprecio: “tan
sólo porque seas mi pariente cercano, ¿significa ello que debes trabajar para
mí por nada?” (Vaietze 29:15).
En segundo lugar, para poder casarse con Rajel, “Yaakov trabajó siete
años” (Vaietze 29:20).
En tercer lugar, es engañado por Labán: “Al atardecer, tomó a su hija
Lea y se la llevó a [Yaakov], quien consumó el matrimonio con ella.” (Vaietze 29:23).
En este caso no fue sólo Labán quien engañó a Yaakov. De acuerdo al
Midrash Yaakov y Rajel, por miedo a que Labán intentara hacer el cambio, habían
ideado unas contraseñas para demostrar que eran ellos. Rajel, quien tuvo piedad
en que su hermana Lea no sea humillada en público, le dice cuáles son las esas
palabras y es por eso que la boda se lleva a cabo.
Labán para justificarse le dice “[Nunca] damos en matrimonio una hija
menor antes que la primogénita.” (Vaietze 29:26). Esta es la explicación
de por qué quienes son muy observantes casan a sus hijos en orden cronológico.
En cuarto lugar, Labán busca sacar otra vez provecho del amor de Yaakov
hacia Rajel: “Entonces te daremos a la otra joven a cambio del trabajo que
harás para mí durante otros siete años”. (Vaietze 29:27).
En quinto lugar, Rajel, luego de tanto sufrimiento, logró darle uh hijo:
“Llamó al niño Iosef” (Vaietze 30:24).
Y en sexto lugar, Labán se creía dueño de todo “¡Las hijas son mis
hijas! ¡Los hijos son mis hijos! ¡Los rebaños son mis rebaños! ¡Todo lo que ves
es mío!” (Vaietze 31:43).
Ahora bien, Yaakov estando solo no podría haber soportado todo lo que
pasó. El acompañamiento y la guía de D´s en cada una de estas situaciones fue
fundamental para poder salir adelante.
Muchas veces nos preguntamos dónde se encuentra cuando lo necesitamos.
¿Por qué no nos muestra o nos da la respuesta en el momento indicado? Basta
recordar que aún en el examen más fácil el maestro se mantiene en silencio.
Y en nuestras vidas vamos a tener situaciones en las cuales vamos a
sufrir engaños, a trabajar en vano, a sentir que se quieren apropiar de
nuestros logros, y nuestra primera reacción va a ser querer tirar la toalla. Si
hacemos eso, que sea para agarrar un toallón.
No estamos solos en ningún momento. D´s nos acompaña y nos guía. Y si
sentimos que nos dejó en banda, es simplemente porque quiere ver hasta dónde
podemos llegar con nuestros propios medios. Y esos medios se diferencian de
nuestros miedos sólo por la ubicación de una letra.
No tengamos miedos. D´s está con nosotros. Cuando un padre enseña a un
hijo a caminar lo hace extendiendo sus brazos. Los hijos tienen miedos, pero el
padre lo va guiando hasta que esos pasos se transforman en medios para caminar
por la vida. El padre entonces se limita a observar como el hijo camina.
Así como Yaakov trabajó duro para lograr sus objetivos, trabajemos juntos
para lograr un mundo mejor.
No estamos solos. D´s está con nosotros.
Shabat Shalom
Lucas Fisbein
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