martes, 4 de diciembre de 2018

Miketz 5779


¿Cuántas veces escuchamos a la gente quejarse por los problemas cotidianos? ¿Cuánto tiempo perdemos quejándonos de los problemas en vez de buscarle soluciones? Si hay un problema es porque tiene solución, sino se llamaría de otra forma.

En la Parashá Miketz aprendemos lo importante que es ser proactivo. La proactividad es la actitud de una persona a tomar la iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras.

Yosef se encontraba prisionero en Egipto. Había sido vendido por sus hermanos, engañado por la esposa de Potifar y olvidado por dos años por el jefe de los coperos.

La suerte (o la ayuda de D´s, dependiendo del grado de fe que uno tenga) estuvo de su lado cuando el faraón tiene dos sueños que nadie pudo interpretar. El jefe de los coperos recordó que “Había un joven hebreo con nosotros, un esclavo del capitán de la guardia. Le contamos nuestros sueños, y él los interpretó. Nos proporcionó una interpretación a cada uno de nosotros” (Miketz 41:12)

El faraón le cuenta los sueños de las vacas flacas y las vacas gordas, y las siete espigas delgadas y siete espigas gruesas.

Acá no sólo Yosef interpreta correctamente los sueños del faraón, sino que actúa proactivamente al decirle “Ahora el faraón debe buscar un hombre con perspicacia y sabiduría, y ponerlo a cargo de Egipto” (Miketz 41:33)

“Entonces el faraón debe tomar medidas adicionales, y nombrar funcionarios sobre la tierra. Tendrá que establecerse sobre Egipto un sistema de raciones durante los siete años de excedente” (Miketz 41:34)

Le estaba dando una lección de economía. Cuando estamos en un buen pasar y tenemos los suficientes recursos económicos para sobrellevar nuestro presente lo recomendable es ahorrar y guardar un poco de lo que tenemos para los momentos en los que necesitemos. En otras palabras, no derroches y guarda para cuando no tengas.

Yosef además de mostrarle el problema, los siete años de hambruna, le estaba dando la solución. Nadie se la pidió, pero Yosef tomó la iniciativa propia de hacerlo.

Yosef fue proactivo. ¿Lo somos nosotros?

¿Cuántas veces en nuestras kehilot nos quejamos por alguna cosa? ¿Somos acaso ajenos a nuestro entorno que no podemos comprometernos a solucionar lo que criticamos?

Ser proactivo no significa estar sugiriendo soluciones a todo momento. Implica saber cuándo y a quién darlas. Anticiparse a la solución cuando aún el problema pudo no haber comenzado.

Cuando el Segundo Templo fue profanado por los griegos y ya no quedaba aceite suficiente para una semana, hubo alguien que actúo proactivamente y decidió encender la Menorá.

Hubo un problema, todos los vieron, que fue la falta de aceite. Pero hubo uno que fue proactivo y sugirió que la luz de nuestra tradición siga encendida.

Tanto los Macabim como Yosef tuvieron problemas y los solucionaron proactivamente.

Si derrochamos nuestro tiempo y no lo ahorramos en Tefilá, estamos condenando a las generaciones venideras a una hambruna espiritual.

Este Shabat “ahorrate” unos minutos para compartirlo en Comunidad. D´s hará el milagro como en aquellos días.

Jag Urim Sameaj!

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

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