jueves, 29 de agosto de 2019

Ree 5779


El texto de esta semana comienza con una alegoría al libre albedrío que poseemos: “Por consiguiente, pueden ver que estoy poniendo delante de ustedes tanto una bendición como una maldición.” (Devarim 11:26).

D´s nos da la opción de optar por el bien o por el mal. Si optamos por el bien vendrán bendiciones, caso contrario maldiciones.

Ahora bien, ¿bajo qué escala de valores medimos nuestra opción para saber si tomamos un camino u otro?

En el pasuk mencionado ut supra claramente se refiere a las mitzvot pero podemos extrapolarlo a todos los aspectos de nuestra vida.

Si sembramos el bien vamos a cosechar el bien, pero si hay sembramos mal no esperemos nunca una cosecha satisfactoria.

Y resulta aún más complejo, de acuerdo a los tiempos que corren, cuando nuestra elección no es por el lado del bien sino por el lado del menos malo, ¿qué ocurre con la “maldición”?

Toda acción o decisión trae aparejadas consecuencias. Con el diario del lunes somos todos cosechadores del bien, pero al momento de elegir muchas veces nos vemos afectados e influenciados por factores externos que pueden hacer modificar nuestra elección.

Por eso podemos extrapolar otro pasuk que nos dice “Debes indagar e investigar, haciendo una cuidadosa pesquisa.“ (Devarim 13:15).

Es mejor pisar el freno al llegar la bifurcación y hacer el análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas). Tomar un rumbo implica una elección entre esas dos alternativas. Mientras más información tengamos más seguros estaremos.

Todos elegimos siempre el camino de la bendición. Lo que ocurre es que lo que es bendición para algunos puede resultar maldición para otros.

Lo importante es saber respetar a quien opina distinto porque de no hacerlo seguramente estaríamos escogiendo el camino de la maldición.

Somos humanos, cometemos errores. Cada paso que damos es una elección de un camino.

Shabbat es un momento para replantearnos cuál es el rumbo que queremos para nuestro futuro. La Tefilá es el instrumento que tenemos para comunicarnos con D´s y escuchar, aunque sea en sentido figurado, su aprobación o no sobre lo que estamos haciendo.

El conductor Matías Martín solía preguntar “Vos chabón, ¿de qué lado estás?”

Espero que tu respuesta sea: “del lado de la bendición”. Caso contrario siempre estás a tiempo de cambiar el rumbo.

Shabbat Shalom

Lucas Fisbein

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