martes, 29 de abril de 2014

Emor

En la parashá que leemos esta semana están detallados los días especiales que deben ser consideradas como fiestas sagradas para Dios.

El primer día que se menciona es Shabat. Es el día en que no realizamos ningún acto que pueda transformar o modificar algo. Es el día en que Dios descansó en su Creación y nosotros debemos emularlo. Fuimos creados a su imagen y semejanza y por eso debemos descansar.

El segundo día es el comienzo de Pesaj. El momento de nuestra libertad donde recordamos que fuimos esclavos en Mitzraim y cómo salimos rápidamente. Por eso comemos matzá que representa la necesidad de escapar sin tener tiempo siquiera para leudar pan.

El tercero es el Omer que empieza a contarse a partir del segundo día de Pesaj. Era una ofrenda de la primera cosecha para recordar que todo lo que tenemos es de Dios. Por 49 días contamos el Omer hasta llegar a Shavuot. En este día recordamos la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Recién entonces nos convertimos en el Pueblo Elegido por Dios. De acuerdo al Midrash Dios le preguntó a cada una de las 70 naciones si aceptaban la Torá y solo el Pueblo de Israel dijo que sí sin objetar siquiera una coma.

El quinto día mencionado es Rosh HaShaná. Celebramos un nuevo año y comenzamos nuestro procesó de teshuvá que culmina en Iom Kipur, otro de los días mencionados. En este día ayunamos para purificar nuestro cuerpo. En los días anteriores purificamos nuestra alma.

Y el séptimo día es el de Sucot donde abandonamos nuestra morada habitual para habitar en la Sucá recordando como habitaba el Pueblo de Israel durante su travesía por el Desierto.

Para redondear la idea de los días especiales celebramos que Dios descansó para admirar Su creación; la libertad que nos dio al sacarnos de la esclavitud; la cosecha que recogemos fruto de nuestro trabajo; el año nuevo donde evaluamos lo sucedido en el anterior; el perdón divino que llega en Iom Kipur; y el recordatorio que la fragilidad de una casa se contrarresta con la fortaleza de un hogar.

Cada día tiene su significado. Cada día es distinto como distintos somos cada uno de nosotros. Dios nos invitó a conectarnos con Él y la vez con nosotros mimos a través de estos días, ¿aceptás la invitación?

Shabat Shalom


Lucas Fisbein

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