Si bien en esta parashá se detallan las mitzvot concernientes a la tierra y al jubileo hay un pasuk que marca el comienzo de nuestra vida comunitaria en las kehilot.
Dice que cuando un miembro de la comunidad pierda la aptitud para mantenerse como miembro debemos acudir en su ayuda. A su vez nos prohíbe cobrarle interés por el préstamo.
De estas dos mitzvot sacamos en conclusión que nadie debe quedar excluido de su kehila sea solvente o insolvente financieramente. Quienes no pueden solventar el costo pueden acudir a quienes pueden ayudarlos. Pero si esto es así, ¿no hay posibilidades de abuso por parte de quienes pueden un poquito pero por oportunismo o por aprovecharse de las circunstancias piden ayuda? ¿No hay acaso quienes piden becas escolares y luego aparecen con un auto nuevo, toman lujosas vacaciones o se asocian a algún club?
La respuesta la encontramos en Pirkei Avot (Cap 3:11) cuando dice que quien interpreta la Torá en forma contradictoria (fingir una situación financiera es igual a no cumplir ni el noveno ni el décimo mandamiento), no tiene parte en el Mundo por Venir.
Además la limitación de cobrar interés no debe interpretarse textualmente sino en un sentido más amplio. La prohibición alcanza también a hacer negocios dentro de la comunidad con un fin determinado. La renta que generaría una suma de dinero es equivalente a la ganancia por lucrar.
Debemos aclarar para este último caso que si la ganancia generada vuelve a la comunidad no se consideraría interés.
También para este caso corresponde la interpretación anterior de Pirkei Avot. No basta con simular la acción para que todo la comunidad lo sepa sino que hay que realizarla con el corazón.
No cerremos los ojos para no ver a quienes nos necesitan y no abramos la boca para pedir lo que no necesitamos.
Shabat Shalom
Lucas Fisbein
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