lunes, 8 de junio de 2015

Shlaj

Uno de los temas que trata esta Parashá es sobre hacer lo que se nos pide prestando atención a la consigna.

Diez de los doce espías enviados por Moshé para reportar sobre la tierra de Israel le reportan cosas que nada tenían que ver con lo solicitado.

Moshé los envía para ver cómo podían conquistar Cannan. No “sí podían o eran capaces” de conquistarla.

La frase “Nos sentimos como minúsculos saltamontes. Eso es todo lo que éramos a los ojos de ellos” implica que en su opinión no podían conquistar la tierra.

Ahora bien, ¿quién les pidió opinión? Nadie. Entonces es mejor mantenerse callado y hacer lo que se le pide.

En estos días recordamos la Guerra de los Seis Días. Imaginémonos si el Ejercito Israelí hubiera dicho “son muchos los enemigos árabes, y somos pocos para pelear con ellos”. Seguramente la historia hubiera sido otra. Pero ellos escucharon atentamente y pelearon sin importar porque creían firmemente en lo que hacían.

Los espías, excluyendo a Calev y Yehoshúa, por querer dar su interpretación del pedido de Moshé sufren de baja autoestima. Para ellos no se podía conquistar Canaan.

Su primera visión fue que las ciudades estaban fortificadas. ¿Pensaron por qué? Quien se protege mucho por fuera es débil por dentro. Es como quien hace bullying. Es una persona débil por si misma que burla a los demás ya que la burla es el medio que emplea el ignorante acomplejado para sentirse sabio.

Otra cosa que vieron fue funerales. Ellos pensaron que la gente se moría rápidamente en esa tierra.

Acá tenemos un ejemplo de pensamientos por pensar y no por usar la cabeza. Dios no iba a liberar al Pueblo de Israel de Egipto para llevarlos a morir a otra tierra. Los funerales fueron una distracción que generó el Eterno para que los espías pudieran moverse con más facilidad por un terreno desconocido.

Quien tiene baja autoestima, quien hace bullying o quien no piensa fríamente es alguien que distorsiona la realidad y que puede causar mucho daño.

Cuando sintamos que vamos a actuar así, recordemos que somos espías de nuestra alma para conquistar nuestro futuro tanto en este mundo como en el venidero.

Lo que está por venir es desconocido. Dios quiere que lo conquistemos. No nos preguntemos si podemos o no. Sólo preguntémonos cómo.
Por no creer en la voluntad de Dios el Pueblo tuvo que vagar por el desierto por 40 años.

No quisiera saber cuál sería el castigo ahora. Así que a ver cómo conquistar día a día el presente que Dios quiere para nosotros.

Shabat Shalom


Lucas Fisbein

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