miércoles, 9 de mayo de 2018

Behar-Bejukotai


Cuando tu hermano empobrezca y pierda la aptitud de mantenerse en la comunidad, debes acudir en su ayuda. Ayúdale a sobrevivir, ya sea un prosélito o un [israelita] nativo.” (Vaikrá 25:35).

Tema actual si lo hay el del empobrecimiento y no hablando en términos de poder adquisitivo. Empobrecerse también es banalizar una situación trágica, tratar de desvirtuar lo que miles de documentos y testimonios así lo testifican.

La señora Esmeralda Mitre cayó en la pobreza al hablar de la cantidad de personas que fueron asesinadas en la Shoá. Merecía el repudio de toda la sociedad de la misma manera que sucedió cuando se habló de los desaparecidos durante la última dictadura argentina.

Para proteger a quien necesita ayuda, Di-s nos dice “No tomes de él [interés] anticipado ni interés acumulado. Teme a tu Dios, y que tú hermano viva junto a ti.” (Vaikrá 25:36).

El señor Ariel Cohen Sabban, a través de la DAIA, cumplió la primer mitzvá. Ayuda a esta señora a sobrevivir espiritualmente luego de haber caído en la pobreza.

Independientemente de la creencia religiosa que tenga nuestro hermano debemos ayudarlo. Las grandes religiones buscan, a su manera, que haya amor entre las personas. Quienes profesamos una podemos estar o no de acuerdo en cómo lo hace la otra, pero por sobre todas las cosas debemos mostrar respeto.

Como es de público conocimiento, la actriz denuncia que el ahora ex presidente de la DAIA quiso propasarse con ella.

En primer lugar, ¿él quiso sacar un rédito de la situación y como si fuera cobrar un interés hizo lo que hizo? ¿puede una persona que representa a la Comunidad contradecir los mandamientos de Di-s?

La primera pregunta la respondo con un sí. Desde el momento que se acerca al departamento sin compañía de nadie está buscando un provecho en la situación. Un rédito. Un interés.

La segunda pregunta es un no rotundo. Quien está a cargo tiene una gran responsabilidad. Para eso se lo elige.

Por otro lado, también tenemos que entender que Cohen Sabban ha caído en la pobreza. ¿Debemos dejarlo solo y que empobrezca hasta más no poder?

Hay que ayudarlo. No podemos sentenciar a muerte a una persona por un error que cometió o que fue inducido a cometer. La sociedad lo juzgó y la Comunidad también.

Debemos recordar que fuimos creados a imagen y semejanza de Di-s, es decir que no somos un clon de Él. Nos podemos equivocar y tenemos que pagar por nuestros errores.

La ayuda a un hermano debe ser siempre dentro de los límites éticos, legales y morales que establece nuestra sociedad. Si lo hacemos por fuera de ellos caemos en la tentación de olvidar cuales son nuestras obligaciones.

Ojalá nunca haya un hermano a quien socorrer. Que no haya pobreza y por sobre todas las cosas recordemos que, aunque pensemos que estamos solos, Di-s siempre nos está observando y sabe cuáles son nuestras intenciones.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

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