“Cuando tu hermano empobrezca y pierda la aptitud de
mantenerse en la comunidad, debes acudir en su ayuda. Ayúdale a sobrevivir, ya
sea un prosélito o un [israelita] nativo.” (Vaikrá 25:35).
Tema actual si lo hay el del
empobrecimiento y no hablando en términos de poder adquisitivo. Empobrecerse
también es banalizar una situación trágica, tratar de desvirtuar lo que miles
de documentos y testimonios así lo testifican.
La señora Esmeralda Mitre cayó
en la pobreza al hablar de la cantidad de personas que fueron asesinadas en la
Shoá. Merecía el repudio de toda la sociedad de la misma manera que sucedió
cuando se habló de los desaparecidos durante la última dictadura argentina.
Para proteger a quien necesita
ayuda, Di-s nos dice “No tomes de él [interés] anticipado ni interés acumulado.
Teme a tu Dios, y que tú hermano viva junto a ti.” (Vaikrá 25:36).
El señor Ariel Cohen Sabban, a
través de la DAIA, cumplió la primer mitzvá. Ayuda a esta señora a sobrevivir espiritualmente
luego de haber caído en la pobreza.
Independientemente de la
creencia religiosa que tenga nuestro hermano debemos ayudarlo. Las grandes
religiones buscan, a su manera, que haya amor entre las personas. Quienes
profesamos una podemos estar o no de acuerdo en cómo lo hace la otra, pero por
sobre todas las cosas debemos mostrar respeto.
Como es de público
conocimiento, la actriz denuncia que el ahora ex presidente de la DAIA quiso
propasarse con ella.
En primer lugar, ¿él quiso
sacar un rédito de la situación y como si fuera cobrar un interés hizo lo que
hizo? ¿puede una persona que representa a la Comunidad contradecir los
mandamientos de Di-s?
La primera pregunta la
respondo con un sí. Desde el momento que se acerca al departamento sin compañía
de nadie está buscando un provecho en la situación. Un rédito. Un interés.
La segunda pregunta es un no
rotundo. Quien está a cargo tiene una gran responsabilidad. Para eso se lo
elige.
Por otro lado, también tenemos
que entender que Cohen Sabban ha caído en la pobreza. ¿Debemos dejarlo solo y
que empobrezca hasta más no poder?
Hay que ayudarlo. No podemos
sentenciar a muerte a una persona por un error que cometió o que fue inducido a
cometer. La sociedad lo juzgó y la Comunidad también.
Debemos recordar que fuimos
creados a imagen y semejanza de Di-s, es decir que no somos un clon de Él. Nos
podemos equivocar y tenemos que pagar por nuestros errores.
La ayuda a un hermano debe ser
siempre dentro de los límites éticos, legales y morales que establece nuestra
sociedad. Si lo hacemos por fuera de ellos caemos en la tentación de olvidar
cuales son nuestras obligaciones.
Ojalá nunca haya un hermano a
quien socorrer. Que no haya pobreza y por sobre todas las cosas recordemos que,
aunque pensemos que estamos solos, Di-s siempre nos está observando y sabe cuáles
son nuestras intenciones.
Shabat Shalom
Lucas Fisbein
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