Cuando tenemos la
suerte de viajar a otro país y pasar un tiempo en el extranjero, ¿conocemos sus
leyes? ¿se nos aplican leyes distintas que sus habitantes? La ley es igual para
todos. Y en relación al Pueblo de Israel la Torá nos dice “Habrá una ley para
ustedes, tanto para el prosélito como para el nativo, puesto que Yo soy Dios,
Señor de [todos] ustedes” (Levítico 24:22).
Quien quiera habitar entre nosotros deberá
atenerse al cumplimiento de nuestras mitzvot. Por ejemplo, cuantas veces vemos
en nuestras sinagogas entrar a algún gentil sin la kipá en su cabeza. ¿El ser
gentil lo exime de esa obligación? Absolutamente no. Muchas veces lo hacen por
desconocimiento o ignorancia de las leyes respectivas a nuestros servicios
religiosos. Puede pasar y no es una falta grave como cuando un yehudí entra a
la sinagoga, se sienta como si nada y tal vez recuerda que tiene su kipá en el
bolsillo.
Hay un principio del derecho que se
encuentra en la mayoría de los Códigos Civiles y Comerciales de los países que
nos dice “que la ley se presume conocida por todos”.
Si sos parte de Nuestro Pueblo y entrás al
Beit HaKneset (sinagoga) sin kipá, olvidás apagar tu celular durante la Tefilá
(no te estoy pidiendo durante todo el Shabat, sólo ese ratito) u olvidas
mantener silencion en los momentos de la Amidá, tal vez la presunción
mencionada anteriormente sea incorrecta.
De ser así investigá, estudiá e
interiorizate de los pormenores de nuestras mitzvot. Hay ciertos movimientos
que hacemos porque presumimos que los sabemos y aun así nos preguntan el por
qué y desconocemos la respuesta.
Di-s nos dice “Cuídense en lo referente a
Mis mandamientos y cúmplanlos” (Levítico 22:31).
La mejor forma de cumplirlos es
conociéndolos y no suponer que los conocemos. Podemos estar de acuerdo o no con
las mitzvot pero lo que no podemos dejar de hacer es conocerlos.
Esta semana se nos recuerdan los jaguim
(festividades): Shabat, Pesaj, La Cuenta del Omer (este “jag” seguro que muchos
no lo conocen, aunque presumimos que
sí), Shavuot, Rosh HaShaná, Iom Kipur y Sucot.
La ley es igual para todos. Seamos nativos
o extranjeros debemos cumplirla de la misma manera.
Así que la próxima vez que veamos a alguien
infringiendo las leyes en nuestras kehilot acerquémonos con delicadeza y
hagámoselo saber.
Debemos ser santos porque Di-s es santo. Él
conoce las mitzvot. ¿y nosotros? ¿qué onda?
Shabat Shalom
Lucas Fisbein
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