miércoles, 20 de junio de 2018

Jukat


Toma la vara, y tú y Aarón reúnan a la comunidad. Hablen al peñasco en presencia de ellos, y despedirá su agua” (Bamidbar 20:8)

“Con eso, Moshé levantó la mano, y golpeó el peñasco dos veces con su vara” (Bamidbar 20:11)

“…no traerán a esta asamblea a la tierra que les ha dado a ustedes”. (Bamidbar 20:12)
Tres pasukim en el cual vemos una orden de Di-s, la acción de Moshé y el castigo por haberla incumplido.

El primero habla sobre hablarle a la piedra. En una ocasión anterior Di-s había dicho “Debes golpear la roca, y saldrá agua de ella para que el pueblo beba” Shemot (17:6)

¿Por qué el cambio en el método si el resultado iba a ser el mismo? La primera vez que Di-s ordena que haya agua fue usando la violencia. Ese era el único lenguaje que el Pueblo podía entender luego de 400 años de esclavitud en Mitzraim. Luego, con la entrega de la Torá y el conocimiento de las mitzvot, la palabra era el lenguaje más apropiado.

Debemos entender que para transmitir un mensaje el lenguaje que pueda entender el destinatario es de suma importancia.

El segundo nos habla sobre la reacción de Moshé. Golpea la vara, no sólo una vez sino dos. ¿Qué lo llevó a contradecir a Di-s? Vamos a darle el beneficio de la duda. Volvió a escuchar un mensaje sobre la roca. Recordó como había sido la primera vez. No presto la atención debida al mensaje y sus pensamientos y recuerdos taparon la palabra de Di-s.

Moshé oye en vez de escuchar a Di-s. El vocablo escuchar significa ‘poner atención o aplicar el oído para oír’. Por tanto, la acción de escuchar es voluntaria e implica intención por parte del sujeto, a diferencia de oír, que significa, sin más, ‘percibir por el oído [un sonido] o lo que [alguien] dice’.

Además tenemos que ver el estado de ánimo de Moshé “¡Escuchen ahora, ustedes, rebeldes!” (Bamidbar 20:10).

Moshé sintió ira hacia el pueblo que estaba liderando. ¿Cómo alguien que tiene una misión tan importante como guiar a una congregación puede sentir otro sentimiento que no sea el de alegría? ¿Cómo puede mirar de mala gana o poner mala cara frente a la gente que tiene que conducir?

A raíz de esto se produce el castigo. Para Aaron fue la muerte. Aarón murió allí en la cima de la montaña [Hor]” (Bamidbar 20:28).

Moshe no podía morir ahí. Tenía la responsabilidad de guiar al pueblo. Pero el castigo, llegar hasta el límite y poder observar la Tierra Prometida era peor que la muerte.

El castigo siempre debe ser proporcional al sentimiento de quien lo recibe. Para Moshé fue peor no entrar a Canaan que morir ahí mismo.

Escuchemos siempre atentamente antes de actuar. No hagamos las cosas con furia. Adaptémonos a los tiempos que corren para que nuestras acciones y palabras nos parezcan obsoletas ante la mirada de nuestros semejantes.

La vida es como la travesía en el desierto. Vamos a tener muchas rocas que queramos golpear en vez de hablarles. Vamos a tener momentos de ira en donde no escucharemos.
Está en nosotros recordar qué pasa cuando somos impulsivos.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

No hay comentarios:

Publicar un comentario