Moshé, en su último día de vida, parado frente al
Pueblo dice “Sean fuertes y valientes” (Vaielej 31:6).
¿Cómo definimos el “ser fuerte”? ¿Es poder levantar
una pesa de 100 kilos? ¿Es sacar músculos y mostrárselos a todos? ¿Es caminar
por la vida con una postura de perro buldog?
Si pensás que eso es fortaleza, te cuento que
cometes un error. Eso es ser payaso, y encima sin maquillaje ni nariz roja.
Ser fuerte significa tener el suficiente valor para
afrontar nuestros errores; la inteligencia para aceptarlos y la voluntad para
no volver a cometerlos.
En teoría todo muy lindo. Por consiguiente, en la
práctica seríamos todos débiles.
Pero esta debilidad es sólo una coraza exterior que
nos ponemos. Estamos en el Shabat Shuvá, el Shabat de la introspección y el
retorno. El de la oportunidad de dejar de ser o mostrarnos débiles para
retornar al camino de la fortaleza.
Aceptemos que cometemos errores. Comencemos a
reconocer cuándo hacemos las cosas mal y no esperemos a Iom Kipur para pedir
que nuestros pecados expíen. Cualquier época del año es buena para pedir perdón
a alguien que lastimamos. Si cometiste una injusticia con alguien en el mes de
Adar, ¿vas a esperar hasta Tishrei para redimirte?
El tiempo no espera por nada y por nadie. En el
tren de la vida no se bajan todos en la misma estación. No mires las estaciones
que faltan para tu destino porque podés llegar a bajarte solo. A veces
necesitas bajarte en alguna intermedia, hacer una pausa en tu viaje, y
retornarlo sin el peso de alguna palabra que hubiera quedado en el camino.
Iom Kipur es el día de expiación, pero para que
ello exista debe haber un pedido de disculpas previo. Si hacés las dos cosas el
mismo día, no queda muy honesto de tu parte.
Tenés que ser fuerte simplemente para demostrarte a
vos mismo que podés contener el peso de tus impulsos.
Y además Moshé nos pide ser valientes ¿Eso es no
mostrar temor cuando nuestros miedos nos acechan?
Al contrario, es aceptarlos y tratar de superarlos.
No es fácil ser las dos cosas a la vez, pero es un
requisito para ser mejor persona.
A lo largo de nuestra historia hemos cometido
errores y de algunos aprendimos y de otros no.
D´s siempre nos da una oportunidad de redimirnos y
está en nosotros tomarla o rechazarla.
Si tenés que pedir disculpas hacelo ahora. No vaya
a ser que “el guarda” toque el silbato, el tren arranque y te quedes mirando
por puerta aquello que nunca más sucederá.
Debemos ser fuertes y valientes porque de esta
manera no viajaremos nunca solos.
Shabat Shalom
No hay comentarios:
Publicar un comentario