lunes, 25 de febrero de 2019

Vaiakel 5779


Esta semana empezamos la lectura con “Moshé reunió  a toda la comunidad… ” (Vaiakel 35:1).

¿Cuántas veces podemos decir que se reunió a toda la comunidad? Si ni en los Iamin Noraim logramos juntarnos todos porque se perdió la necesidad del contacto con nuestros semejantes.

Estamos tan conectados a través de whatsapp que las relaciones interpersonales parecen haber desaparecido para dar paso a relaciones tecnológicas y la preocupación de saber si una persona está bien quedó reducida a ver los dos tildes azules o esperar que aparezca en línea.

Esa necesidad de vivir conectados ¿nos acerca o nos aleja más de nuestros afectos? ¿Tenemos la posibilidad de hacer un alto en esta vorágine y dejar nuestros Smart Phones apagados?

“…el sábado debe mantenerse sagrado…” (Vaiakel 35:2). No es casualidad sino más bien causalidad. En nuestro afán por tener más y más exigimos tanto a nuestro cuerpo como a nuestra mente a un nivel de stress que si no le ponemos un stop no soportaríamos mucho tiempo.

Las baterías de las laptops, celulares y otros aparatos se asemejan al fuego. “No enciendan ningún fuego en el Shabat, sin importar dónde vivan”. (Vaiakel 35:3).

No significa que porque no haya otro yehudí cerca para verificar que cumplamos esta mitzvá podemos hacer la vista gorda y no respetarla. No hay peor acto que engañarse a uno mismo.

Y no usar un aparato electrónico no nos desconecta del mundo sino todo lo contrario. Nos conecta con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con el medio ambiente. Nos permite reunirnos para escucharnos en persona tal como hizo Moshé con el Pueblo de Israel.

La vida no es eterna. Nos pasamos mirando pantallas en vez de observar cómo se nos pasa el tiempo. Creamos más problemas en vez de buscar soluciones. Nos enfadamos cuando no tenemos el feedback de un mensaje con la velocidad que necesitamos en vez de preguntarnos qué le pasó a la persona que no nos respondió rápidamente.

Moshé fue el líder de nuestra comunidad en la travesía por el Sinaí. Nosotros somos líderes de nuestras familias, amistades, grupos de trabajo, etc., y demos ser capaces de reunirlos de vez en cuando para que podamos escucharnos entre todos.

Sólo así nos aseguraremos que el único fuego encendido en Shabat sea el de la continuidad de nuestro pueblo.

Shabat Shalom

Lucas Fisbein

No hay comentarios:

Publicar un comentario