En esta Parashá leemos como
los hijos de Aaron, Nadav y Avihú, “…murieron
delante de Dios” (Vaikrá 10:2). Murieron porque “La ofrecieron ante
Dios, [pero era] fuego no autorizado” (Vaikrá 10:1).
Por
fuera parecía fuego, pero en su esencia no lo era.
Y
es lo que nos pasa a nosotros cuando queremos aparentar lo que no somos. En términos
vulgares es que querer cagar más alto de lo que da el culo. La hipocresía, la
mentira y la vanidad son tres características de quienes pretenden simular lo
que no son.
Y el texto no se queda sólo
ahí sino que sigue remarcando la esencia cuando al nombrarnos los animales que
podemos ingerir nos dice “Entre los
mamíferos, pueden comer [cualquiera] que tenga pezuñas verdaderas que estén
hendidas y rumie” (Vaikrá 11:3).
“El
cerdo será impuro para ustedes aunque tenga pezuña verdadera que esté hendida,
puesto que no rumia.” (Vaikrá 11:7)
En
apariencia externa el cerdo es casher (apto) pero en su interior (no es
rumiante) no lo es.
Si nosotros
damos una imagen distinta a lo que realmente somos, nuestra esencia es taref. Y
miremos a nuestro alrededor y observemos como lo taref va rodenando nuestra
vida.
No podemos quedarnos cruzados de brazos viendo como
esto ocurre. Nosirve solamente cumplir con las leyes de D´s para que otros vean
que lo hacemos. Debemos hacerlo porque realmente lo sentimos.
Comer casher sólo en tu hogar y fuera de ahí comer
taref no es correcto. Podrán decir que es mejor en casa que en ningún lugar,
pero si lo hacés ahí podés hacerlo en cualquier otro lado. ¿Es difícil respetar
cashrut? Si no lo sentís con el corazón seguramente. No hagamos las cosas
porque nos obligan a hacerlo sino porque sentimos placer al realizarlas.
Debemos concordar nuestros actos, pensamientos y
sentimientos para ser personas casher y no ser vistos como “cerdos” ante los
ojos ajenos.
Shabat Shalom
Lucas Fisbein
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