La Torá nos cuenta en esta Parashá sobre el pecado de los
exploradores que fueron enviados para explorar la tierra de Canaan.
Doce fueron enviados, uno por cada tribu, siendo el reporte
de diez de ellos negativo. “Mientras estábamos
allí, vimos a los titanes. Eran hijos del gigante, que descendían de los
titanes [originales]. ¡Nos sentimos como minúsculos saltamontes! ¡Eso es todo
lo que éramos a los ojos de ellos!”. (Números 13:33).
Presten atención a la última frase. ¿Figura acaso cómo los
veían los habitantes de Canaan? No. Este informe está influenciado por un sentimiento
de baja autoestima. Los sujetos que tienen baja autoestima se
juzgan a sí mismos de forma muy negativa. Suelen ser personas inseguras y con poca confianza en sí mismas que se
atemorizan en exceso. Tienden a pensar que van a fracasar cuando emprenden
cualquier tarea y, por el contrario, tienden a creer que los demás valen más
que ellos y que por eso mismo todo les va a salir bien.
Hay
personas, que su estado de vivencia es constantemente pesimista y esa
negatividad no solo afecta a sus propias vidas, sino que termina afectando a la
vida de las personas que están a su alrededor. Los expertos, atribuyen ese
estado de irritabilidad e insatisfacción con ellas mismas a un problema de
visión que los hacen ser víctimas de sí mismas, al pasarse el día sufriendo por
su desencanto continuo y por una visión de la realidad que experimentan muy
irreal. Este nivel de baja autoestima, en ciertas ocasiones desencadena en una auténtica
depresión.
Este tipo de personas,
constantemente ven el vaso medio vacío, suelen ser desconfiadas en las
relaciones e incapaces de disfrutar de lo bueno que tienen a su alrededor.
Los
exploradores estaban ahí, en Canaan, pero sus comentarios son negativos. “No obstante, el pueblo que vive en la tierra es
agresivo, y las ciudades son grandes y bien fortificadas.” (Números
13:28).
Una ciudad fuertemente amurallada implica
un pueblo débil que debe esconderse detrás de las rocas para defenderse. Unos
exploradores con alta autoestima hubieran pensado de esa manera.
“¡No podemos avanzar contra ese pueblo!
–replicaron los hombres que habían ido con él –. ¡Son demasiado fuertes para
nosotros!”.(Numeros 13:31).
¿Acaso D´s los mandó a morir ahí? Sólo un
ser irracional podría pensarlo. Y como la baja autoestima es contagiosa el
Pueblo se dejó llenar la cabeza.
“Todos los israelitas se quejaron ante
Moshé y Aarón. Toda la comunidad decía: “¡Ojalá hubiéramos muerto en Egipto!
¡Deberíamos haber muerto en este desierto!” (Números 14:2).
D´s escucha la plegaria. El castigo por
escuchar y dejarse influenciar por gente con baja autoestima fue hacer vagar al
Pueblo por 40 años en el desierto.
Si los exploradores hubieran admitido su
error ante Moshé tal vez la historia hubiera sido otra. Pedir disculpas no es
debilidad sino asertividad. Ser asertivo
es expresar las necesidades y pensamientos sin llegar a herir a nadie y
sin intentar influenciar a un tercero.
Quien tiene baja autoestima no
piensa fríamente, distorsiona la realidad y puede causar mucho daño.
Cuando sintamos que vamos a
actuar así, recordemos que somos espías de nuestra alma para conquistar nuestro
futuro tanto en este mundo como en el venidero.
Lo que está por venir es
desconocido. D´s quiere que lo conquistemos. No nos preguntemos si podemos o
no. Sólo preguntémonos cómo
.
Por no creer en la voluntad de D´s
el Pueblo tuvo que vagar por el desierto.
No quisiera saber cuál sería el castigo
ahora. Así que pensá cuál es tu mejor manera de conquistar día a día el
presente que D´s quiere para nosotros.
Shabbat Shalom
Lucas Fisbein
No hay comentarios:
Publicar un comentario