martes, 8 de abril de 2025

Tzav 5785

Esta semana leemos sobre la ofrenda de paz que se sacrifica para D´s como agradecimiento e instantáneamente surge la pregunta de si somos realmente agradecidos.

Y ahondando en el tema, ¿qué es ser agradecido? Porque una cosa es decirlo, parecerlo y otra muy distinta serlo. Cuando buscamos el significado en el diccionario nos dice que es mostrar gratitud. Quedarnos con esa definición es simplista. Ser agradecido es una forma de vida. Es reconocer que existe alguien que nos facilita nuestro día a día. Para los que somos creyentes ese alguien es el Santo Bendito Sea.

Hay otras personas más simplistas que le atribuyen su suerte al destino. Son quienes no creen en alguien superior. ¿Está bien eso? Cuando me preguntan por la gente no creyente suelo responder con en tono gracioso que hasta los ateos creen que D´s cuando tapan el baño ajeno.

D´s existe hasta para quienes no creen en Él porque la negación de su existencia es a la vez la afirmación de que existe.

Y volviendo al ser agradecidos, ¿los somos además con nuestros semejantes? Hay una ofrenda de siete letras que es el mayor reconocimiento a otra persona: la palabra gracias. ¿Cuántas veces la decimos? ¿Son suficientes? Es mejor pasar por insufrible al decirlo en demasía que quedar como irrespetuoso por omitirlo.

Al conductor del autobús, a la cajera del supermercado, al guardia de seguridad que nos protege, ¿le decimos gracias? “Es su trabajo” nos responden quienes no se preocupan por sus semejantes. Sí, es la tarea asignada, pero ¿qué nos molesta agradecerles por hacerla? Es una forma sencilla y económica de retribuir.

¿Y a D´s como le retribuimos? Con la Tefilá. Le estamos ofrendando el bien más escaso que tenemos: nuestro tiempo. La vida tiene una duración determinada y entregar unos minutos de cada día a relacionarnos con el Creador es una forma de gratitud que se equipara a las gracias mencionadas más arriba.

Y lo más importante de la Tefilá, y también de la palabra gracias, es que no distingue por clase social, color de piel, grupo de pertenencia, etc. Todos rezamos de igual manera, todos decimos gracias, aunque el tono pueda no ser de la misma forma.

Lo importante es reconocer el momento de hacerlo porque el tiempo pasa demasiado rápido y muchas veces por esperar el tiempo preciso nos quedamos precisamente sin tiempo.

Quiera D´s que este Shabat empecemos a ser más agradecidos tanto con Él como con nuestros semejantes.

Shabat Shalom!

Lucas Fisbein 

No hay comentarios:

Publicar un comentario