Esta semana se introduce el concepto innovador para esa época del lucro cesante. “Debe hacer restitución del capital, y entonces añadir un quinto a ello” (Vaikra 5:24).
No sólo se debe
devolver el objeto o su valor monetario sino un plus de un veinte por ciento en
compensación por el tiempo que el dueño no pudo hacer uso o goce del objeto en
cuestión.
¿Cuántas veces tomamos
prestado algo de un amigo y accidentalmente olvidamos devolverlo? Sabemos que
no es un hurto, pero ¿nos ponemos del lado opuesto para ver como se siente esa
persona? ¿Sabemos si tiene vergüenza de pedirnos que le devolvamos lo que era
suya?
Una forma de “expiar”
nuestra culpa por la tardanza es hacerle una atención. Puede que no remedie
nuestra omisión, pero va a demostrar que estamos arrepentidos. Esa atención
equivale a la quinta parte que se menciona anteriormente.
Cuando estamos
arrepentidos de algo debemos exteriorizarlo al igual que los sacrificios que se
mencionan. El ser humano evolucionó con el paso del tiempo y comprendió que
degollar animales para expiar pecados es un acto de barbarie y atenta contra la
vida animal. Comprendimos que la violencia puede ser transformada en palabras
para el mismo fin. Aplastar la cabeza de una oveja es cruel frente al rezo.
¿La Torá fomentaba el
sacrificio de animales en vez de la palabra? En la época en que fue entregada
en el Sinaí el alimento era un bien preciado y escaso. Es decir que entregarle a
D´s una ofrenda de ese tipo era sacrificar parte de la subsistencia.
Irónicamente en
nuestros días lo que escasea es la palabra. Estamos inmersos en aparatos
electrónicos que nos alejan de nuestros semejantes disminuyendo la
comunicación.
Dedicar un momento a la
plegaria, a la comunicación con D´s, es brindarle un poco de nuestro bien más
preciado: el tiempo. Y ese tiempo equivale al quinto excedente que nos habla la
parashá.
El cambio del sacrificio animal por la palabra fue progresivo y necesario.
Entendimos el significado de la vida si bien todo es creación de D´s, no somos
quienes para decidir cuando ponerle fin.
Quiera D´s que este Shabat podamos arrepentirnos de los errores hacia
nuestros semejantes y además de las disculpas compensemos nuestra falencia. De esa
forma comprenderemos lo que significan la palabra y la vida.
Shabat Shalom!
Lucas Fisbein
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