lunes, 17 de marzo de 2014

Tzav

Al leer esta Parashá que se lee justo antes de Purim no deja de darme vueltas en la cabeza la idea del korban todá, la ofrenda de agradecimiento.
Según el Talmud una persona que estuvo presa o secuestrada debe llevarlo.
El Pueblo de Israel estuvo preso de un destino cuando el malvado Hamán quiso destruirlos.
Pero como ocurrió históricamente, no fue ni “suerte” ni “lotería”, sino el poder de Dios lo que permitió a nuestro pueblo sobrevivir.
Dios no nos sacó de la esclavitud de Egipto para dejarnos morir en manos de Hamán.
Como vimos en la Parashá anterior el tiempo que le dedicamos a la Tefilá también sirve como korban.
En este Purim que la lectura de la Meguilá Esther sea nuestro agradecimiento a Dios por haber sobrevivido y una forma de recordar que por más que Hamán haya muerto, su espíritu continúa haciendo de las suyas.
Shabat Shalom

Lucas Fisbein

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