¿Qué
es Pesaj? ¿Qué lo hace tan importante inclusive más que la Creación misma de
nuestro mundo? En las bendiciones posteriores al Shemá Israel recitamos “Yo el Señor vuestro Di-s, que os saqué de la tierra de
Mitzraim, para ser vuestro Di-s: Yo el Señor vuestro Di-s.”
No figura “Yo soy Di-s creador del mundo y dador de tu vida”.
En casi todos los rezos figura Di-s que nos liberó de la esclavitud y sacó de
Mirztraim.
La importancia de este jag (festividad) se encuentra en Di-s
mismo. Hasta ese momento Di-s se comunicaba o mostraba sus acciones a
determinadas personas. Era el dios de Abraham, Itzjak y Yaacob. A partir de sus
demostraciones de grandeza el pueblo lo empieza a concebir como Di-s. El Di-s
del Pueblo de Israel.
Las pruebas que tuvo que superar nuestro Pueblo probablemente
sean consideradas excesivas. Cuatrocientos años de esclavitud acabarían con
cualquier civilización oprimida. Pero nosotros no cedimos. Nos sometieron a trabajos
forzados, los hicimos; nos quisieron asimilar a la cultura egipcia, lo
rechazamos; quisieron matar a todos los niños por miedo a que haya un liberador,
y Moshé sobrevivió.
Y Moshé fue criado como un “príncipe egipcio” y sin embargo
el fuego interior de sus orígenes se mantuvo siempre encendido. “ [Un día]
vio que un egipcio mató a uno de sus hermanos hebreos “ (Shemot
2:11). “[Moshé] miró hacia todos lados a su alrededor, y cuando vio que nadie
estaba [observando], mató al egipcio y ocultó su cuerpo en la arena.”
(Shemot 2:12).
Di-s le mostró a Moshé que era él quien estaba destinado a
liderar el Éxodo.
No son las palabras sino los actos los que definen a una
persona. Moshé era
tartamudo y eso no impidió que cumpliera sus funciones. No eran las palabras que
salían de su boca sino el mensaje que transmitía. La Torá no nos dice “Moshé
dijo” sino “Vaiomer Adonai el Moshé”, “y habló Di-s a Moshé”. Moshé repetía los
mandamientos de Di-s porque creía firmemente en lo que le era transmitido.
Y asimismo
la humildad es otro de los pilares que aprendemos de este jag. Moshé no pudo entrar a la Tierra
Prometida por no cumplir una ley impartida por Di-s. Era hablarle y no golpear
la roca. Era tan simple como eso. Pero Moshé no escuchó bien, se adelantó a las
palabras siguientes o simplemente quiso ser arrogante.
Nos
puede parecer que golpear dos veces una piedra no sea tan grave, pero para
quien lidera a una Nación, aún un parpadeo puede ser tomado como síntoma de
ceguera.
Pesaj es el jag que resume la
historia del Pueblo de Israel a través del tiempo: opresión, esperanza,
miseria, fe en Di-s y libertad.
Pesaj es el jag de la
liberación. El momento en que el Pueblo de Israel creyó en Di-s. De acuerdo al
Midrash, Di-s le preguntó a todos los pueblos si querían la Torá y sólo el
nuestro dijo que sí. ¿Eso fue antes o después de liberarnos? ¿Acaso importa?
No. Lo importante es que salimos de Mitzaraim y todos los años en nuestro Séder
lo recordamos porque sólo la memoria mantiene vivo un recuerdo.
La
libertad es la condición humana más importante y aun así no la entendemos. Sólo
de nuestras palabras seguimos siendo esclavos y esa esclavitud sólo se suaviza
midiendo lo que decimos.
En
el Séder hablamos de cuatro hijos: uno es sabio, uno es malvado, uno es simple,
y el último no sabe cómo preguntar. En la actualidad tenemos que agregar un
quinto: el que no sabe qué es Pesaj, ni lo celebra, ni le importa.
Ese
quinto hijo continúa siendo esclavo.
Está
en nosotros enseñarle el camino de la libertad. Aquel camino que Di-s nos enseñó
sacándonos de Mitzraim, haciéndonos cruzar el Yam Suf, llevándonos al Monte
Sinaí y depositando a todo un Pueblo en la Tierra Prometida.
¿Fueron
bastantes cosas, no? Aunque si Di-s solamente nos hubiera sacado de Egipto… nos
hubiera bastado.
Jag ha'Pesaj Kasher Ve'sameaj
Lucas Fisbein
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