viernes, 3 de abril de 2015

Iltró

Uno hubiera esperado que la parashá en donde el Pueblo de Israel recibe los Diez Mandamientos tenga un nombre especial alusivo a tal importante acontecimiento.

Podemos cansarnos de esperar que así sea.

El nombre de esta Parashá es el nombre del suegro de Moshé: Iltró.

¿Quién fue Iltró para merecer semejante kavod?

Iltró era un sacerdote midianita no contento con su religión. Después de buscar y buscar respuestas escuchó sobre el Dios de Abraham. Aquél que había mandado diez plagas a Mitzraim, liberó al Pueblo de Israel de la esclavitud y abrió el Yam Suf para que pudieran seguir hacia la Tierra Prometida.

Iltró sentó la base de lo que sería el proceso de Guiur. Nadie te obliga a hacerlo. Sólo tu amor, tu voluntad y el reconocimiento de Dios serían suficientes para ser aceptados dentro de nuestro Pueblo.

Una persona que nace de vientre judío ya tiene genéticamente incorporado el amor a Dios y el respeto a sus mitzvot.

Dios sabe cuando los sentimientos de un gentil son verdaderos y logra cambiarlos.
A pesar de todos los avances en materia de manipulación de genes sólo Dios puede modificarlos para cambiar la forma de sentir.

En esta porción de la Torá, donde las Tablas son entregadas, nos enseña que cualquier persona que quiera pertenecer a nuestro pueblo puede hacerlo siempre que se dé la premisa de que Él haya modificado su genética.

Por eso las Tablas están divididas en dos. La primera se refiere a las relaciones entre el hombre y Dios. Las segundas entre los hombres porque el mundo que Él creó está habitado por ellos.

Respetemos a quien quiera pertenecer a nuestro pueblo.

Como fuimos hechos a Su imagen y semejanza debemos ser dadores natos. Y una de las condiciones de dar es recibir a quién necesita ser recibido.

Hay muchísimos Iltró dando vueltas por el mundo y nosotros somos responsables de que se unan a nuestro pueblo.

Shabat Shalom


Lucas FIsbein

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